En estos días se hizo una serie de audiciones en Mendoza para sumar artistas a la nueva temporada de La Voz. En la Nave Cultural hubo alrededor de 5 mil aspirantes de diferentes procedencias, dentro de los cuales, músicos y músicas de San Juan que asistieron con las ilusiones puestas para alcanzar la oportunidad de entrar al reality. Algunos ya estuvieron el año pasado como el caso de Andrés Cantos, que busca la revancha y poder llegar más lejos, y otras figuras con experiencia acumulada en otros certámenes nacionales anteriores como Patricia Vizcaino y Juan Cruz Rufino, quienes regresan para ponerse a prueba nuevamente en este tipo de circunstancias ante un jurado. Y por otro lado, algunos por primera vez quieren escribir su propia historia. El sistema fue una primera audición, con una preselección de grupos de 40 participantes cada uno. Debían cantar un tema ante el público y un coach. Después, los elegidos de cada grupo tuvieron que audicionar ante la cámara y responder preguntas personales. Aquí, varios fueron los sanjuaninos que llegaron a esta instancia. Ahora, deberán esperar que los productores se comuniquen para avisarles de los pasos a seguir. Si ese llamado ocurre, significa que siguen en el proceso de selección. DIARIO DE CUYO dialogó con algunos y relataron su vivencia. "La primera vez no pude mostrarme del todo como hubiera querido. Es bueno tener esta revancha. Hay que ser estratégico a la hora de elegir el repertorio y ser inteligente ante lo que pregunten los coachs. Para nosotros, La Voz es un atajo artístico fundamental, sobre todo a los independientes, que la remamos en dulce de leche", dijo el Cuyumche, quien quedó dentro de la preselección. Cantos viajó acompañado por Florencia Carmona y Juanse Arano. En el caso de Arano, que también pasó a la siguiente etapa, consideró que el hecho de audicionar da "exposición y aprendizaje", dos claves importantes. "Como en cualquier casting, hay un ambiente intenso de nerviosismo y ansiedad. Se mezclan miedos al rechazo, pero el hecho de tener un cartón y un número, nos hace sentir bien, es un marketing tan elaborado que nos hace sentirnos importantes", contó el cantante y añadió que: "A partir de ahora hay que saber regular la ansiedad porque no hay nada dicho todavía. Siento que hice todo muy bien y a los coachs les gustó lo que di". En cambio, Florencia no tuvo la misma suerte y no pudo avanzar a la segunda instancia. Sin embargo, no se arrepiente de haber ido: "Siempre estoy dispuesta a participar porque son programas que tienen audiencia y ayudan mucho a la carrera artística. Sentí que hice una de mis mejores audiciones pero no pasé y otros que creí que no podían lograrlo, fueron aceptados. Los jueces tendrán sus razones y es respetable, decido exponerme así. Son castings de muchas horas, hay que armarse de paciencia y barbijo puesto por 9 horas seguidas. Fue muy lindo aunque desgastante. Te pone a prueba y como artista hay que hacerlo, te vaya bien o te vaya mal", dijo la joven.

