Fueron dos errores de Unión y terminaron en dos goles del Ratita Fábrega. El partido que era parejo por ese entonces se inclinó para un lado y desde ese momento ya nunca más fue lo mismo. A Gonzalo le salieron dos estiletazos. En el primero le dio fuego a un contragolpe. En el segundo, la quitó y definió él mismo. Es cierto, Unión después descontó y hasta pudo empatar, pero ahí apareció el otro personaje de la gran victoria trinitense: Carlos Maggio. Y, del stick del Huevo llegaron otras dos pepas del Comunitario (el pibe Peralta le puso el moño a la goleada). Así ganó la UVT. Por eso goleó 5-1 al hasta anoche invencible Unión de Rawson.
Fue raro ver tanta gente trinitense jugando al mismo tiempo. Porque en un momento dado se juntaron los más chicos, que ahora están orgullosos en la primera de la UVT, y, enfrente, los más veteranos, los de Unión, todos ex-UVT. Si hasta jugaban dos hermanos con distintos colores: Gastón Ortiz (para Unión) y Mariano Ortiz (para UVT).
Todas esas coincidencias quedaron en la bolsa cuando el partido se fue calentando acompañado por un arbitraje que dejó muchas dudas y porque la gente y los bancos de suplentes, disconformes, fueron un racimo de insultos y protestas.
El primer tiempo dio lo mejor. Los dos goles del Ratita condenaron a Unión, que se debatió entre dudas y nervios. En el complemento, áspero por las infracciones, no cayó la intensidad. Y la UVT lo cerró con los goles de Maggio en un abrir y cerrar de ojos.
Triunfazo de UVT, que ahora está segundo a un punto. Derrota de Unión, que sigue primero pero sin invicto.