Un informe de Idesa (Instituto para el Desarrollo Social Argentino) confirma el problema que están afrontando los integrantes de la Tercera Edad con el servicio de salud que les presta PAMI, el que no cumple ni con las necesidades, ni con las expectativas que tiene este sector de la población. Se sostiene que la situación se presenta porque el organismo nacional no está recibiendo los recursos necesarios y esto hace que haya desatención y baja calidad, a pesar de que los fondos recaudados aumentaron considerablemente, casi el doble.

Recientemente, la muerte de una jubilada que esperaba ser atendida en la sede del PAMI de Mendoza causó conmoción y aunque los motivos del deceso no se hicieron públicos, para la mayoría se debió a la desatención y el maltrato que diariamente sufren cientos de miles de jubilados en todo el país, situación de la que no está excluida nuestra provincia, según lo han manifestado representantes de varios centros de jubilados y pensionados.

Estimaciones aproximadas señalan que mientras las obras sociales nacionales recaudaron durante el año pasado $73 mil millones para atender a 14 millones de personas arrojando un monto per cápita mensual de $430; el PAMI ha recaudado $46 mil millones para atender a 4,5 millones de personas arrojando un monto per cápita mensual de 850 pesos. Esto demuestra que el PAMI tendría que recibir el doble de recursos que las obras sociales de activos, algo que en la práctica no está ocurriendo, lo que se ve reflejado en el mal servicio que presta.

Corregir estas distorsiones y asignar los recursos correspondientes y necesarios resulta de fundamental importancia para un sector que desde siempre viene soportando postergaciones.