Las petroleras YPF, Raizen -que opera la marca Shell- y Axion concretaron ayer subas de hasta 3% en los precios de combustibles, al trasladar a los surtidores los nuevos valores reconocidos por el Gobierno a los biocombustibles, como el biodiesel y el bioetanol que se utilizan para las mezclas obligatorias. En el caso de YPF, la compañía que controla más del 55% del mercado de combustibles, el aumento es de 2,9% aplicado a los precios de las variedades de nafta y gasoil.

