Porteño de nacimiento, el ministro de Educación Nicolás Trotta seguramente jamás imaginó vivir la experiencia de quedar en medio de un terremoto. Pero la casualidad quiso que le sucediera. Ayer, el funcionario llegó a San Juan por la tarde para inaugurar obras y analizar el sistema educativo de la provincia previo a la vuelta de las clases en pandemia. Antes de viajar al resto de Cuyo, el funcionario nacional decidió pernoctar en San Juan y fue así como se transformó en uno de los espectadores del terremoto más importante ocurrido en la provincia desde 1977.

