Tan indescriptible como emocionante. A pesar de que se viven tiempos de pandemia, los seguidores y amigos de Alberto Zapata no pudieron contenerse y le brindaron una despedida al piloto como él hubiese querido: a pleno rugir de los motores. Cerca de cinco mil motos, según cálculos de la Policía, fueron las que esperaron a lo largo del Conector Sur -desde 9 de Julio y hasta Pedro de Valdivia- para despedir al piloto. Habían de todas las marcas y cilindradas. Todos querían estar presentes para brindarle el último adiós. Reconocidos pilotos del motociclismo de velocidad y que también compartían una fuerte amistad con el Wey, como Mauricio Quiroga y Matías Soto, encabezaban el grupo de las motos. Hubo muchos pilotos con camisetas de Unión, club del cual el Wey era hincha e integrantes de la Peña de Boca fueron al cementerio.


