El vínculo enfermizo que parecía definir la relación de la víctima con su ex esposo (quien se presume como el autor intelectual), la llevó a perpetuar la comunicación patológica con dicha persona, que nunca dejó de ejercer violencia contra ella. La triangulación de celos existentes entre los involucrados no deja de formar parte importante a la hora de definir la dinámica de estos vínculos patológicos que desembocaron en tan dramático final y que se evidenciaron en la cantidad de lesiones sufridas por la víctima.