Si bien la mayoría de los participantes hicieron el recorrido caminando o trotando, un grupo de patinadores fue el que más llamó la atención. Uniformados, con los cascos y la protección necesaria para salir a la calle, se mezclaron entre las demás personas. Esto sucedió ayer en Rawson al realizarse la II Caminata Saludable, que fue el cierre de la Semana del Donante de Sangre.
Con los patines brillantes y después de una entrada en calor, los niños y jóvenes que aprenden rollers en la ex Estación San Martín fueron algunas de las 250 personas que participaron con el objetivo de mimar la salud. Con una coordinación casi perfecta y sobre las ocho ruedas, se robaron las miradas de los curiosos que detuvieron su marcha para observar a los participantes.
A pesar de que el Sol se hizo sentir, la alegría de los niños de la escuela de fútbol del Club Unión de Rawson fue tan contagiosa que hizo reír a los adultos mayores que también dedicaron horas para hacer actividad física. Uno de los casos más aplaudidos fue el de Gloria Castro y Ana Wenner que con 72 y 65 años respectivamente llegaron últimas a la meta pero no abandonaron en ningún momento la sonrisa. Tomadas del brazo las dos dijeron sentirse felices por hacer estas actividades. La caminata partió a las 10.30 desde la plaza de Villa Krause y la llegada estuvo en el parque de Rawson. Ahí un grupo de colaboradores de la Municipalidad de Rawson repartió botellas de agua y frutas. Después hicieron sorteos de remeras con inscripciones alusivas a la donación de sangre.
Además, los organizadores buscaron enseñar sobre hábitos saludables. Es por esto que en la plaza, desde donde largaron, hubo una carpa del Ministerio de Salud que tomó la presión, la glucemia y repartió folletería entre otras cosas.
Las autoridades del Instituto Provincial de Hemoterapia, que también participaron de la caminata, dijeron que durante la Semana del Donante tuvieron 160 voluntarios, cuando el promedio en semanas normales es de 100.