En cada rincón del teatro, en medio de la plaza del Bicentenario, mientras brindaron y hasta cuando caminaron por la vereda las chicas aprovecharon para sacarse selfies. Todas coincidieron que ese momento lo querían guardar como si se tratara de un gran tesoro. Además de las selfies, las reinas fueron fotografiadas por sus acompañantes, la gente que estaba en el teatro y hasta por los que caminaban por la vereda del Centro Cívico.





