Es un conocido personaje de la ciudad. En la intersección de las peatonales Tucumán y Rivadavia, con su típico atuendo gaucho que le valió el apodo y su cajón de lustrar; Carlos Almada se ganó la simpatía de los sanjuaninos. Sin embargo hace un par de meses que nadie lo ve en la zona. Es, aproximadamente, el tiempo que lleva internado en el Hospital Marcial Quiroga, donde recibe los cuidados que necesita para atravesar una seria enfermedad. Mientras tanto, un nutrido grupo de artistas sanjuaninos junto a la comisión de la Unión Vecinal del Barrio Camilo Rojo, de Santa Lucía, de donde es vecino; organizó una gran peña para recaudar dinero que Carlitos Almada -de él se trata- necesita para enfrentar los gastos.
