La selección de Uruguay que dirige Oscar Washington Tabárez y que pasó por San Juan para disputar su primer juego de este certamen (1-1 ante Perú), ha ido mejorando con el transcurrir del torneo y ahora está ante la gran oportunidad de conquistar su título número 15 de Copa América, con lo que pasaría a comandar el listado histórico, superando por uno a Argentina.

A lo largo de todo el certamen, por su desempeño, Uruguay es el equipo que mayormente se ha destacado por saber aprovechar los momentos y por nunca abandonar la idea de equipo. Para llegar a esta final, la Celeste sumó dos triunfos (México y Perú) y tres empates (Perú, Chile y Argentina). Su gran goleador es Luis Suárez, con tres tantos. Mientras que en el arco está Fernando Muslera, que junto al paraguayo Justo Villar de Paraguay, protagonizarán un apasionante duelo entre los dos mejores arqueros del torneo.

A diferencia de Paraguay, el elenco de Tabárez cuenta con individualidades que han sido desequilibrantes para llegar al partido decisivo. Diego Forlán no sólo se convirtió en el de más presencias en la historia de su selección, sino que es de esos que se cargan el equipo al hombro en las difíciles. Asume ese rol y toma la responsabilidad. Otro pilar es Luis Suárez. El hombre de área es completo: hace goles, juega, lucha, presiona en la salida y forcejea en cada jugada.

Uruguay es un conjunto equilibrado y para explicar el gran presente hay que mencionar que la mayoría de los integrantes juegan en la selección desde la Sub-15 y lo que los caracteriza es la entrega. Ninguno se cree mejor que otro y tiran todos para el mismo lado. Sabiendo que vienen de hacer un gran mundial en el que finalizaron cuartos.

Lo que demuestra esta Selección no es más que el enorme reflejo que ofrece el fútbol uruguayo y la continuidad de Tabárez al frente del seleccionado desde hace tiempo. Este presente de los charrúas viene hace años y los resultados están a la vista.