Los departamentos del área de influencia de la mina Veladero tienen mucho para celebrar: a partir de ahora sus intendentes van a poder planear en conjunto con la provincia y las comunidades obras de infraestructura educativa, vial, sanitaria o para mejorar el riego en el sector productivo; al disponer de un fondo millonario que deberá erogar la minera Barrick por cada venta de mineral que realice a lo largo de la vida útil que le resta. Se calculan unos 10 años, y el total del fondo fiduciario rondará los 138 millones de dólares. Significan más de 12 millones de dólares por año y según el acuerdo firmado ayer, se repartirá un 60% -unos 7 millones de dólares- para Iglesia, donde está ubicada la mina, y un 40%, o 5 millones de dólares, para Jáchal. El compromiso que da vida a ese fideicomiso quedó firmado ayer por el presidente y director ejecutivo de Barrick, Mark Bristow, que arribó con ese objetivo a San Juan, y el gobernador Sergio Uñac. El fondo se financiará con el 1,5% de las ventas de oro y plata de la mina Veladero y los proyectos tienen que ser obras de infraestructura provincial. Los intendentes beneficiados ya tienen propuestas. Jorge Espejo, de Iglesia, dijo ayer que piensa en una terminal de ómnibus, mejorar los caminos de acceso provinciales, impermeabilizar canales de riego, hacer más aulas y talleres en las escuelas y mejorar y ampliar la conectividad para el turismo y la economía en general. Para Miguel Vega, de Jáchal, la prioridad son obras hídricas y de agua potable, una ciudad deportiva y rutas, ""una hoja de ruta pensada hacia el 2030, junto con la comunidad", dijo. No fue posible ubicar a los ministros de Minería y de Obras de la provincia para conocer qué priorizará la administración. Pero el ministro de Minería de la Nación, Alberto Hensel, aseguró al ser consultado que las obras de infraestructura pública provincial "deben ser resultado del trabajo conjunto entre la provincia, los municipios y comunidades", y destacó, por ejemplo, que "hoy San Juan necesita trabajar en obras estratégicas", y mencionó por ejemplo redes de agua potable y riego, ante la crisis hídrica. Hensel recordó que el fideicomiso, que por primera vez empezará a pagar Veladero, surgió de un pedido suyo cuando la minera solicitó la aprobación del impacto ambiental para agrandar su valle de lixiviación de mineral. Al terminar la Fase 6 de esa obra (ahora empezó la 7), se le estableció ese "esfuerzo financiero" como condición para aprobarles la obra que concluyó el mes pasado. Ahora todo el oro y plata que produce la mina surge de esa parte del valle de lixiviación, y junto con eso, se dispara el 1,5% de lo que vaya vendiendo la compañía desde ahora y hasta que deje de producir metales.

