Con un look bien deportivo, Humberto Osorio Botello, el octavo y hasta ahora último refuerzo de San Martín para esta temporada, llegó ayer en el colectivo que transportó al Verdinegro al Nuevo Gasómetro. El delantero colombiano ya se había sumado al grupo el sábado y observó el encuentro ante San Lorenzo desde un palco junto a los dirigentes. En la previa, con un tono made in su Colombia natal, explicó su decisión de llegar al Verdinegro, luego de haber estado jugando hace apenas ocho días con el Millonarios de su país. “Me sedujo mucho la propuesta de la dirigencia y el desafío de jugar en un fútbol tan competitivo a nivel mundial como el argentino. Ojalá que con la ayuda de todos podamos lograr el objetivo de quedarnos en Primera con San Martín”, explicó el punta, de 24 años, quien llega un año a préstamo y cuyo pase pertenece a un grupo empresario.
