El jefe de la comunidad "espiritual" Meditazen, Ricardo Javier Ocampo, ayer quedó detenido en Catamarca, tras presentarse ante la fiscalía, que había pedido su arresto internacional, en una causa por abuso sexual de uno de sus seguidores, menor de edad.
Ocampo, conocido como "Maestro Amor", se presentó ante el fiscal catamarqueño Miguel Víctor Mauvecín, quien investiga la denuncia de un joven de 21 años sobre cinco actos de abuso sexual, al parecer perpetrados años atrás.
Fuentes judiciales dijeron que el detenido, que vive en Catamarca desde hace ocho años, quedará bajo arresto hasta hoy para ser interrogado por el fiscal.
Mauvecín le notificó a Ocampo que se encontraba imputado por una denuncia sobre cinco hechos de "abuso sexual con acceso carnal", cuatro de ellos agravados porque la víctima era un menor de edad que estaba a su cargo.
Ocampo, de 35 años, llegó acompañado por sus abogados Luciano Rojas y Miguel Leiva y con un grupo de seguidores, que forcejearon con los periodistas que se encontraban en el lugar.
"Soy inocente", proclamó ante la prensa cuando era conducido desde la Fiscalía hasta un auto que lo trasladó a la División de Investigaciones de la Policía de Catamarca.
Según la denuncia contra el director del centro espiritual, los supuestos ataques sexuales fueron perpetrados entre 2002 y 2006, cuando la víctima y su madre vivían junto a él en esa comunidad.
Ocampo cuenta con gran cantidad de seguidores en La Rioja, Catamarca, Córdoba y las ciudades de Bahía Blanca y Mar del Plata, como así también en localidades de Paraguay, Uruguay y Brasil. "Todos creemos en la inocencia del maestro, de todos los hechos que se le imputan", dijo Romina Carullo, vocera del acusado. Sin embargo, algunos de sus ex seguidores lo acusan de abuso sexual y maltrato psicológico.
El imputado es dueño del llamado "Centro de Meditación Meditazen", con sede en la localidad catamarqueña de Huillapima, departamento Capayán, a unos 30 kilómetros de esta capital.
Ocampo guía a sus seguidores en actividades que buscan "la autorrealización", con prácticas espirituales, artes marciales, deportes, música, teatro y ejercicios de meditación.