Tampoco la pasaron bien durante los meses más crudos de la pandemia, cuando se vieron obligados a bajarse de los escenarios y a tratar de sobrevivir -económica y anímicamente- como pudieron, algunos con más herramientas y otros con menos. Desde mediados del año pasado, el panorama comenzó a aclararse y paulatinamente volvieron a salir de sus casas para ofrecer su arte, para reencontrarse con su público. Llegó el 2022 y el rebrote de casos, variantes mediante, removió en varios sensaciones de inquietud, de zozobra. En este escenario, con el eco de las copas aún resonando entre buenos augurios y esperanza, doce reconocidos protagonistas de distintos ámbitos del quehacer cultural expresaron en voz alta lo que desean para este año que recién levanta vuelo. Que no falte el trabajo, que se sostenga la presencialidad, ser valorados y que haya unión son algunos de esos anhelos, en especial para la comunidad artística de la provincia.