Hasta el exintendente de Caucete, Julián Gil, tuvo un comienzo de enero movido. El viernes tocó en la Fiesta de la Semilla y la Manzana con su grupo musical, Los camperos de Cuyo. Tapado por conflictos políticos y legales, el caucetero igual dijo presente en la celebración de Iglesia. En San Juan, todo sigue girando en un enero distinto. 

Sólo la plana mayor de la dirigencia provincial definió viajar unos días al exterior. La rosca sanjuanina no se tomó vacaciones. Con o sin el OK de los principales jefes, las negociaciones continúan vigentes en cuestiones legislativas. Ni hablar de las municipalidades, convulsionadas con cambios constantes, a tono con los dos años de mandato. 

Es momento de reconfiguraciones. Los intendentes saben que necesitan oxígeno interno, dentro del organigrama, para el verdadero desafío: la reelección en el 2027 o el trámite sucesorio. No es ninguna novedad que si los funcionarios no respondieron durante los dos primeros años, no hay otro remedio que desplazarlos. Hubo casos moderados, otros agresivos. De cualquier manera, sin explicaciones aparentes ni oficiales y con unos off enrarecidos por la cautela de la tergiversación posterior. 

El primer municipio en dar la nota fue Capital con el cambio de secretario de Gobierno. La intendenta Susana Laciar nombró a Juan Sansó, un hombre de confianza del jefe de Asesores del Gobierno de San Juan y excandidato a intendente, Rodolfo Colombo. Es decir, incorporó al Gabinete a un socio estratégico de ACTUAR. No es un laciarista puro. Hizo campaña por el competidor interno y quedó como secretario Administrativo del Concejo hasta ahora. El exconcejal tiene muñeca para tejer acuerdos dentro de la estructura municipal y tiene el respaldo de Colombo en la cotidianidad política.

Anteriormente, había renunciado el periodista Federico Fager, encargado de la Subsecretaría de Información Pública. Quedó Pepe Carrillo, un comunicador con trayectoria. Sin embargo, está en evaluación la posibilidad de incorporar a otro profesional en el área. Los rumores de pasillo indicaron que a fines de enero, principios de febrero, habrá una renovación mayor en Capital. “Unos tres o cuatro cambios puede meter Susana”, dijeron fuentes calificadas. 

El resto de los municipios, en cuestiones de recambio, no son tan importantes. Por ejemplo, Pocito cambió a dos funcionarios. Renunció el secretario de Obras, Enrique Madrid; entró Néstor Manrique. Y después de la campaña de octubre, se fue o desplazaron a Natalia Vives de Acción Social; ingresó Daniela González. No salió en ningún lado porque no es una novedad que haya opacidad en la Municipalidad que conduce el uñaquista Fabián Aballay, de escaso o nulo vínculo con los medios de comunicación. 

Mismo comportamiento tiene el colega de Jáchal. El -no se sabe si uñaquista o giojista- Matías Espejo descabezó tres Secretarías sin mosquearse. ¿Renovación forzosa? Probablemente. Renunció su primo, Ariel Espejo, a cargo de Hacienda. Puso al ex Gioja team en Rawson, Cristian Agudo. Provocó cambios en Tesorería, donde quedó al mando María José Pérez Tapia. En otras palabras, Espejo puso la lupa en las dos áreas que controlan las cuentas municipales y, de manera subrepticia, dio a entender que algún problema puede haber en los números. Nadie sabe. No dio explicaciones.

Naturalmente, por la dinámica de las últimas dos semanas, Chimbas tiene más problemas que el resto de las Municipalidades por el enfrentamiento entre la intendenta Daniela Rodríguez y el Concejo Deliberante por las modificaciones al Presupuesto 2026. Es casi un hecho que la jefa comunal vetará el proyecto que sancionó el cuerpo deliberativo. El documento está firmado. ¿Qué falta? Un par de días para que lo anuncie. Mientras tanto la respuesta oficial es que “está en evaluación” el veto. Pero aparentemente hay un decreto para el funcionamiento diario de la Municipalidad que, de alguna forma, anticipa que el veto será efectivo.

Sea como sea, las subas y bajas en los municipios, oficialistas y opositores, continuarán. Habrá noticias sobre el tema. Sobre lo que no habrá notas a la brevedad será sobre la reforma del Código Electoral. ¿Y la modernización? DIARIO DE CUYO ya dio cuenta de la reunión en Casa de Gobierno con el bloque orreguista en la Legislatura. ¿Sigue en pie la “modernización”? Un operador aliado del Gobierno provincial en la Cámara de Diputados local deslizó que, por ahora, “no conviene” quitar la Ley de Lemas y que lo mejor sería cambiar el nombre -Sistema de Participación Ampliada y Democrática- y limitar el número de listas a presentarse. “Tiene que haber tres o cuatro para no generar caos”, manifestaron fuentes consultadas.

Ciertamente, la modernización del Código Electoral -con la consecuente eliminación de los lemas y quizá de la re-reelección- fue una promesa de campaña del gobernador Marcelo Orrego. Cumplió con la implementación del boleto estudiantil gratuito para alumnos y docentes. Es un buen antecedente de la coherencia del mandatario provincial. Pero tal vez los tiempos políticos y los criterios estratégicos sugieran una determinación diferente. 

En cuanto a tópicos legislativos, la negociación no tuvo vacaciones en relación a la designación del próximo camarista Civil. El Consejo de la Magistratura confeccionó la terna compuesta por dos jueces de Familia, Marianela López y Esteban De la Torre, más un desconocido empleado de la Fiscalía de Estado, Javier Pacheco Aguiar. El bloque Bloquista -con cuatro votos clave- banca a López con quien tiene o tenía un compromiso previo. Pero después, el oficialismo decidió apoyar a De la Torre y eso puede condicionar el sentido de los votos de la bancada que preside Luis Rueda. 

El partido de la estrella considera que ya tuvo gestos con la Casa de Gobierno. Sin ir más lejos, el legislador Federico Rizo renunció a la banca en la Cámara de Diputados de la Nación para abrir el camino y que el escaño sea ocupado por Carlos Jaime. Todo indica que en febrero o marzo habrá un gesto de reciprocidad. Los bloquistas aguardan.