Esta entrevista se hizo en dos partes. La primera, cuando José Martinazzo no anunciaba todavía el último corte para definir a los 10 hockistas que representarán a Argentina en el Mundial de hockey sobre patines que comienza en 3 días. En ese momento, el arquero Martín Alvarez decía que ya sentía que pasaba por el mejor momento de su vida hockística por el sólo hecho de formar parte de este grupo. Todavía debía aguardar si iba a ser uno de los dos arqueros del plantel o quedaba al margen, como eventual reemplazo si se lesionaba uno de los porteros argentinos durante el campeonato.

La segunda fue ayer, luego que se enteraba que el premio a su sacrificio era el mayor. Luego de haber estado en 3 preselecciones (2005, 2007 y 2009), a los 30 años, martín Alvarez estará en un Mundial. y nada menos que en San Juan.

-¿En qué pensaste cuando te enteraste que quedaste entre los 10 del plantel?
-En nada. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Ya había dicho que mi sueño se hizo realidad cuando quedaba en el grupo de los tres arqueros.

-Igual, es un escalón más.
-Seguro. Fue más fuerte la sensación que ya tenía que valió la pena todo el sacrificio que tuve que hacer. Lo que sí podré vivir es entrar con patines a la cancha, con todo el Cantoni repleto de gente.

-¿Y una promesa también habías hecho si quedabas?

-No, ninguna. Si ya sentía que toqué el cielo con las manos.

-¿Cómo fue la competencia con Kenan y Maldonado?

-Siempre fue muy sana y solamente dentro de la cancha. Porque afuera nos llevamos muy bien. Son excelentes personas. Nos ayudamos, nos corregimos. Hay muy buena onda con todos los chicos.

-¿Qué aptitudes tuviste para que te tenga más en cuenta el técnico ahora?
-Por un lado, la experiencia. Por otro, pude consolidar un nivel. Gané la Liga en 2003 y tuve otro logro importante recién en la Liga de 2009. Y repetí en 2010, por lo que mantuve un nivel.
Y también la actitud con la que encaré este proceso. Me propuse dejar todo, porque a mi edad prácticamente esta era mi última oportunidad de integrar una selección. Dejé trabajo y familia por esto.

-¿Qué tiene un Mundial para dejar la familia y el trabajo como prioridades?

-No soy jugador profesional. Juego al hockey desde los cinco años y desde que me puse por primera vez los patines… es lo que dicen todos: jugar en primera, ganar algo, llegar a la selección, jugar en Europa. De todos eso, solamente me falta jugar en la selección, porque incluso estuve en Europa cuatro meses y fue una experiencia muy buena. Aparte, vivir la experiencia de un mundial en San Juan. ¡Que mejor oportunidad que cumplir ese sueño en San Juan! Para mí sería lo máximo.
Por eso quiero agradecer a mi familia y a la gente de mi trabajo que ellos también me apoyaran para llegar a este momento.

-Más allá que sean 10, ya quedó este grupo como el plantel de 12 integrantes.

-Sí, más allá de los 10 que van a estar en la cancha, siempre que se habla del grupo, se habla de los 12. Por ese lado, lo mejor que tiene este grupo es la calidad humana.

-Son muy unidos, pero las cargadas…

-Al Lucas todavía lo cargan por un titular en el diario. El y el Turco (Kenan) son los que siempre están pensando en la próxima broma, así que son también los primeros que reciben el vuelto.

-¿Te sentís identificado con alguna selección en particular?

-A esta selección la comparo con Los Pumas, por el sólo hecho de ver lo que sienten estos chicos por la camiseta. Todas las cosas que te pasan por la cabeza al saber que estás representando a Argentina… en la actitud que hay.

-¿Viste en el estadio el Mundial de 2001?

-Sí, estuve en la platea Este y en la popular. Ese año, ya llevaba dos años atajando en primera y soñaba con jugar un partido así, con todo ese marco de gente que esté gritando por vos. No se si imaginé que podría jugar porque creía que iban a pasar más años para que vuelva a San Juan el Mundial.

-El primer día en el Cantoni…

-El Mono (Velázquez) nos decía que te podés imaginar muchas cosas, pero cuando entrás a la cancha, vas a hacer un click. Recién te cae la ficha donde estas jugando y a lo que estás representando.

-Completás el álbum de figuritas…

-Exacto. Esto es, desde ya, mi mejor experiencia de todo lo que me ha tocado en mi vida hockística.

Esa última frase de esta entrevista, Martín Alvarez no la dijo ayer, cuando ya sabía que estaba entre los 10 definitivos del Mundial. Fue cuando todavía no sabía si era el primer, el segundo o el tercer arquero.
“Es un broche para mi carrera. Es mucho más importante que los títulos conseguidos”, fue su fundamento en ese momento.