Defensor Sporting y Boca Juniors igualaron 2 a 2, en la ciudad de Montevideo, en el partido de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores de América. Martín Palermo y Rodrigo Palacio anotaron los goles del conjunto argentino, que estuvo dos veces arriba en el marcador, mientras que Pablo Gaglianone y Rodrigo Mora señalaron los goles de los uruguayos.

El desquite entre Boca y Defensor Sporting se jugará el jueves que viene, en La Bombonera, y al equipo argentino ganando y empatando sin goles o 1 a 1 le alcanzará para avanzar a los cuartos de final del certamen continental.

Boca jugó mal, tuvo un primer tiempo para el olvido, pero pese a eso estuvo dos veces arriba en el marcador y estuvo muy cerca de ganar.

Pero con todo en contra, por su presente, se encontró en el mítico estadio Centenario ganando 1 a 0 a los tres minutos del primer tiempo, gracias al oportunismo de Palermo, quien luego de un corner se anticipó arrojándose al piso y desde una posición muy incómoda mandó la pelota al fondo de la red.

En ese momento parecía que surgía la "mística copera" de este Boca, ganando en Uruguay y comenzando a definir una serie complicada. Sin embargo, teniendo en cuenta los partidos del certamen local y los de la Copa Libertadores, estos deben haber sido los peores 45 minutos de Boca en lo que va del año.

El conjunto del "Polilla" Da Silva, sin mucho, empujando, le generó problemas al fondo de Boca, que sigue dejando grietas, dando dudas, como también el arquero Roberto Abbondanzieri.

Sobre el final del primer tiempo el conjunto local llegó al empate, a través de Gaglianone, a quien prácticamente le rebotó una pelota para irse así al fondo de la red luego de un mal rechazo del paraguayo Julio César Cáceres.

Muchos apostaban a ver un equipo argentino más atento en el segundo tiempo, pero Defensor tardó 50 segundos en poner un jugador cara a cara con Abbondanzieri, que fue un ex Boca, Julio Marchant, quien definió bien pero Morel Rodríguez salvó cuando la pelota se metía dentro del arco.

Pero otra vez Boca, sin merecerlo, se puso arriba en el marcador, en un tanto que tuvo mucho de fortuna, porque Palermo quiso rematar y le pifió al balón, con tanta suerte que la pelota le quedó servida a Palacio para establecer el 2 a 1.

Esta vez con la ventaja Boca se tranquilizó, sus volantes comenzaron a manejar la pelota, los uruguayos se empezaron a desesperar y de la mano de Palermo, quien tuvo un par de chances para aumentar el marcador, se consolidó en el estadio Centenario.

Con el correr de los minutos todo parecía indicar que nada haría peligrar la victoria de Boca, pero una desatención defensiva, que comenzó en un lateral para los uruguayos, encontró a todos dormidos en el fondo xeneize (especialmente a Abbondanzieri) y Mora, sin oposición, de cabeza estableció el 2-2 final.