Uno comienza a reírse con sólo mirarlo. Eber Ludueña, el futbolista rústico y antihéroe que personifica el actor rosarino Luis Rubio durante un cuarto de hora le sacó al auditorio la tensión que despierta cualquier elección. 


Agradecido de llevarse como premio una botella de vino espumante, contó que el personaje "siempre tuvo un signo retro'. "Ocurre que lo retro en ese entonces era hablar de Bochini y de Saggioratto y ahora, como han pasado los años, para los más jóvenes retro es Batistuta o Gabriela Sabatini. Pero tiene una identidad muy clara y yo trato de ampliar mi plataforma de temas para que la gente lo encuentre atractivo', explicó. 


Anoche, admitió, "porque el público lo ameritaba', habló mucho de fútbol, pero en otras circunstancias, en fiestas de otra índole a las que acude, sus monólogos son sobre otros temas: "cuento mis experiencias en los shoppings, en los supermercados, hablo del hotel viejo y del hotel nuevo, el restaurante moderno, sobre el viaje en avión'. 


Contó que tuvo un paso por Sportivo Desamparados dando detalles de sus pretemporadas y jugó con el público dando definiciones sobre los distintos clubes del fútbol argentino y cerró su labor explicando que no arregló, aún, con Aberastain ("el naranja pocitano' dijo) porque el gobernador Uñac no le encuentra el "Taunus celeste con techo vinílico blanco', que él pretende para firmar. 

 

Muy contento, de visitar San Juan, lugar que recuerda de su "paso por Sportivo Desamparados', Eber Ludueña le contó al público asistente al Centro de Convenciones, sus experiencias con el fútbol. El personaje del actor rosarino Luis Rubio fue aclamado por el auditorio.  <

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