Real Madrid y Nápoli concretaron ayer la clasificación a los cuartos de final de la Champions League ( Liga de Campeones) y se metieron entre los ocho mejores equipos del popular y máximo certamen europeo a nivel de clubes.

El Madrid, máximo ganador de la Champions con 14 títulos, derrotó 1-0 a Liverpool, con gol del francés Karim Benzema (33′ ST), y cerró la serie 6-2 a su favor en el estadio Santiago Bernabéu.

Nápoli, con el ingreso del delantero Giovanni Simeone a falta de diez minutos, venció a Frankfurt de Alemania por 3 a 0 con goles del nigeriano Victor Osimhen (47′ PT y 8′ ST) y el polaco Piotr Zielinski (19′ ST), en el estadio Maradona de Nápoles. El líder de la liga italiana, que tenía ventaja en la serie por el triunfo 2-0 en Alemania, consumó un hecho histórico con su primer pase a los cuartos de final de Champions.

Saludo triunfal. Los jugadores del Nápoli de Italia levantan los brazos en el saludo a su gente. Ayer, en el partido de vuelta vencieron 3-0 al Frankfurt. En la ida lo habían hecho por 2-0.

Los clasificados a cuartos son: Real Madrid, Nápoli, Manchester City, Inter, Benfica, Chelsea, Bayern Munich y Milan.

El sorteo para los cuartos de final de la Champions League se llevará a cabo mañana, en la casa del fútbol europeo de Nyon, Suiza.

Los partidos de ida de cuartos de final tendrán lugar entre el martes 11 y el miércoles 12 de abril, y los de vuelta entre el 18 y el 19 de abril. Las semifinales serán los días 9/10 y 16/17 de mayo, y la final el sábado 10 de junio.

 

Serios incidentes entre los barras

Los hinchas de Napoli y Frankfurt protagonizaron graves incidentes en la ciudad italiana en la previa del partido. Un numeroso grupo de "Ultras" de Nápoli fue a buscar a los 600 alemanes que viajaron pese a la prohibición de entrar al estadio. La policía intentó evitar el cruce de los barrabravas y se desató "una guerrilla urbana" en las calles de Nápoles. Los alemanes se enfrentaron con las fuerzas de seguridad y llegaron a prender fuego un auto de la policía. Los enfrentamientos provocaron "terror" entre los ciudadanos que debieron refugiarse en los edificios y en una iglesia de la zona.