Si bien la pandemia de coronavirus despertó el perfil más solidario de millones de personas en el mundo, también expuso actitudes más discutibles. Y una de esas actitudes fue la que le tocó vivir a Marcos Fernández, volante de San Martín, quien sufrió una incómoda situación en su pueblo natal. Es que aprovechando el permiso que implementó el Gobierno nacional, que permite que las personas que quedaron varadas dentro del país regresen a sus domicilios, el ex volante de Colón decidió retornar a la localidad santafesina de Matilde. Pero según relató en sus redes sociales, el trato hostil de sus vecinos, que estaban en desacuerdo con su vuelta en plena cuarentena, lo obligó a abandonar su pueblo a días de haber regresado. "Tristemente nos encontramos con gente a la cual no le cayó bien que yo pueda volver, y se encargó por completo de sacarme (o mejor dicho echarme). Y digo tristemente porque hicieron hasta lo imposible para que sea así. Y cuando llegás al punto de hacer hasta lo imposible para querer lastimar a otra persona, es donde te das cuenta lo triste que deben ser estas personas. La sensación fea que deben sentir este tipo de personas al querer y lograr que una persona del pueblo (donde nos conocemos todos) tenga que irse del mismo", escribió.