Ese golazo levantándola por sobre la cabeza del arquero con el que se despachó Josi García -el séptimo, faltando 10’ para el cierre- graficó los momentos de cada equipo. Mientras Valenciano se movió seguro porque ganaba apretado pero con justicia, Estudiantil sintió que fue un golpe a su corazón y pese a que dio todo hasta el final no pudo equiparar el tablero. Después llegaron dos goles más -uno para cada equipo- pero ya era cosa juzgada. El equipo de La Barraca ganó el desquite (por 8-6) en cancha del Albiverde y se clasificó como el primer finalista de la Liga Nacional A-2 de hockey sobre patines.
El partido tuvo momentos cambiantes. De dominadores distintos. Arrancó mucho mejor Valenciano, que se sintió más seguro luego de haber ganado el primer partido y, con dos goles de Santiago Díaz, sacó una importante diferencia que le hizo aún más cuesta arriba la situación al local Estudiantil. Pero el Verde se sintió tocado y reaccionó. Apretó, como debía, en la marca y se llevó por delante al visitante. Hubo un tercer gol de La Barraca (Matías Arnáez) pero la levantada Verde ya tenía forma. Tanto que, con tres goles, pasó al frente del marcador antes que se fuese el primer tiempo.
Se notó que hubo “lavada de cabeza” en el camarín visitante, porque sus jugadores entraron bien metidos en el complemento. Volvieron a dominar el partido y, en consecuencia, dieron vuelta el tablero. Siempre con un Josi encarador por la izquierda que terminó tirando centros para que sus compañeros aprovecharan. Otra vez reaccionó el local, más con garra que con buen juego, y quedó a tiro. Pero llegó aquel gol del Josi y fue un puñal a su corazón. Liñán convirtió y dio de nuevo esperanzas al local. En el último minuto el Verde, desesperado, sacó a su arquero y jugó con cinco jugadores de campo pero Ferruccio se avivó y tiró desde su campo para cerrar la cuenta.
