Pilares. Lautaro Acosta, a la izquierda, y José Sand, los máximos referentes en la cancha de este Lanús que anoche goleó a River en La Plata y se coronó en la Supercopa.

 

Lanús dio muestras anoche de su fútbol jerarquizado y se consagró campeón de la Supercopa Argentina al golear a River 3-0 en el Estadio Ciudad de La Plata. Lautaro Acosta abrió el marcador a los 24 minutos del segundo tiempo, a los 35 amplió la diferencia Nicolás Pasquini y a los 42 metió el tercero José Sand, de penal. River llegó a esta instancia por haber ganado la Copa Argentina y Lanús, por ser el último campeón del torneo de Primera.


Ambos salieron a la cancha con ambición y dinamismo, River ejerciendo presión alta y Lanús apostando a un juego prolijo y directo. El cuadro de Jorge Almirón tuvo la oportunidad más clara del primer tiempo a los 21, cuando Alejandro Silva se filtró entre los zagueros con una gambeta larga y cara a cara con Augusto Batalla definió nada más que cerca del poste derecho. El Millonario contestó a los 30 con un disparo cruzado de media distancia de Ignacio Fernández que exigió una eficaz atajada de Esteban Andrada. 

Disputado. Fue la gran final en el estadio platense, donde Lanús impuso sus condiciones de juego.


El ritmo frenético del cotejo bajó en el segundo tiempo. Los dos adversarios empezaban a tomar recaudos, hasta que a los 24 Silva encaró a Milton Casco y Lucas Martínez Quarta, el rebote le quedó servido a Acosta en la puerta del área y la clavó en el ángulo inferior derecho. River tuvo la posibilidad de empatar a los 33, mediante un centro enviado por Fernández desde la izquierda y un remate de Carlos Auzqui, apenas desviado. No obstante, dos minutos después entre Román Martínez y Sand produjeron otra réplica que Pasquini cambió de cabeza por el segundo gol. River deambulaba sobre el césped mojado en el final, pero eso no había sido todo, porque Martínez Quarta derribó a Acosta en las inmediaciones del área y el árbitro Germán Delfino sancionó penal. Sand se hizo cargo del tiro castigo y a pesar del esfuerzo de Batalla lo convirtió para hacer realidad la noche soñada de los hinchas de Lanús. 
 

Respetuosos

El entrenador de River, Marcelo Gallardo (foto), y un par de futbolistas del equipo reconocieron la superioridad de Lanús, explicando el 0-3 en la ‘contundencia’. “Siento que fue un partido parejo, donde ellos tuvieron la contundencia necesaria para ganarlo, pero no hubo tres goles de diferencia”, destacó el Muñeco y agregó “no siempre se puede ser campeón, aunque uno trabaja con ese objetivo. Hoy (por ayer) siento que ellos fueron mejores y bueno, hay que felicitarlos y nosotros, seguir trabajando con todo”. Por su lado, el entrenador de Lanús, Jorge Almirón, fue claro sobre este nuevo objetivo conseguido: “Es un objetivo muy importante que teníamos desde que arrancó la pretemporada este año. Se hizo un gran trabajo y el equipo siempre tuvo claro lo que pretendíamos para ganarlo, y encima con esta claridad. Es un mérito inmenso de estos futbolistas y ahora tenemos que celebrar lo que ocurrió”.

Las claves

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Convencimiento

Lanús disputó la final como debía: siendo protagonista. Apostó siempre a la tenencia del balón y lo puso muy incómodo a River, que debió buscar cortar los circuitos que propuso el Granate. Las ausencias respecto del equipo que se coronó hace casi un año no se notaron anoche.

Apagado

Con un Nacho Fernández demasiado solitario a la hora de generar juego, River sintió demasiado la ausencia de su atacante principal, Lucas Alario. Tampoco contó con el recambio del experimentado Iván Alonso, ambos futbolistas con molestias físicas que los sacaron de esta final.

Claridad

Lanús sumó un nuevo título mediante una final. Al conseguido en mayo de 2016 ante San Lorenzo, en cancha de River, por nada menos que un 4-0 clarísimo, anoche vivió otra jornada de fiesta con un lapidario 3-0 y superó a un adversario acostumbrado a jugar finales.