Lionel Messi sumó ayer su quinto Balón de Oro que lo mostró como el mejor futbolista del mundo en el año 2015, en el que careció de sombra de sus colegas más allá de los ternados Cristiano Ronaldo y Neymar que asistieron para aplaudir al rosarino a Zurich donde dirigentes de la convulsionada FIFA ni se hicieron ver.

Sólo le queda por ganar un Campeonato Mundial con el seleccionado argentino, y en la previa de la gala lo dejó en claro cuando admitió que quiere ese título a cualquier otra cosa en el fútbol.

essi, quien ya tenía el récord cuando en 2012 logró su cuarto galardón, sigue sacando más luz respecto de los otros futbolistas, sobre todo contra Cristiano Ronaldo que el año pasado admitió su deseo de alcanzar los cuatro del Pulga, por lo cual deberá esperar.

El astro argentino subió al escenario para agradecer a sus compañeros y al fútbol y se quebró en el cierre. Ya habían dado todos los premios, a Luis Enrique, director técnico del Barcelona, ausente y que dio Carlos Bilardo a un emisario, también al brasileño Wendell Lira, quien fue distinguido por el mejor gol.

Messi ganó en 2015 la Liga Española, la Copa del Rey, la Champions League, la Supercopa de Europa y recientemente el Mundial de Clubes ante River. También marcó 52 goles en 61 partidos.

El trámite del anuncio fue rápido, si hasta en la previa Cristiano Ronaldo admitió que Messi corría con ventaja por lo hecho.

Messi se levantó, le dio un beso a su esposa Antonella Rocuzzo, que sostenía a su pequeño Thiago, uno a su amigo Neymar y la mano a Cristiano para ir a recibir su quinto galardón.

En la previa había recordado al seleccionado argentino cuando en la entrevista oficial previa de la TV le presentaron el dilema de un Mundial o el quinto Balón de Oro. “Obviamente que un Mundial”, dijo.

OTROS PREMIOS:

En tanto, Luis Enrique se llevó el premio al Mejor Entrenador del Año por primera vez tras la notable campaña del Barcelona, superando en la votación al argentino Jorge Sampaoli (DT de la Selección chilena) y al también español Pep Guardiola (el coach de Bayern Munich).

El Premio Puskas, al mejor Gol del 2015, quedó en manos del brasileño Wendell Lira. Así, Lionel Messi se quedó sin doblete. El gol de Wendell Lira fue una media chilena jugando para el Goianesia ante el Atlético por el torneo de Goiania, visto en cancha por menos de 350 personas. Messi competía por su golazo en la final de la Copa del Rey contra el Athletic Bilbao.

El brasileño dijo tras su consagración: “Doy gracias a Dios por estar aquí, con estos grandes jugadores. Además agradezco a mi familia, a mi esposa, a mi hijo y a todos los que votaron por mí”.

La FIFA también dio a conocer el equipo del año, que quedó integrado de la siguiente manera: Manuel Neuer; Thiago Silva, Marcelo, Sergio Ramos, Dani Alves; Andrés Iniesta, Luka Modric, Paul Pogba; Neymar, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

Kaká, que le entregó el premio a Messi, fue el último en ganar el trofeo en 2007 antes de que el argentino y Ronaldo lo acapararan.

La gala estuvo conducida por la presentadora inglesa Kate Abdo y el actor norirlandés James Nesbitt, hubo entrenadores y exjugadores, estuvo Kaká y Bilardo, también Marco Van Basten, pero los dirigentes no se hicieron ver en una FIFA convulsionada, con Blatter suspendido por un Comité de Etica y con las elecciones a menos de dos meses.