La espuma empezó a bajar después de la derrota en el Superclásico y el despido de Fernando Gago. Mientras que Mariano Herrón dirigirá al equipo este domingo ante Tigre, por la última jornada de la fase regular del Torneo Apertura, se inició el operativo para encontrar al nuevo entrenador de Boca.
Desde que se inició la danza de nombres el martes por la mañana, surgieron dos posibilidades como las que más cuadran para el presente y futuro inmediato para Boca Juniors.
La primera carta que maneja Román Riquelme es la de Gabriel Milito. Ambos se conocen desde la selección argentina mayor, ya que pasaron por las juveniles, pero Riquelme es dos categorías mayor. Emigraron a Europa casi al mismo tiempo: el ídolo xeneize fue comprado por el Barcelona en 2002 y el ex defensor de Independiente fue transferido al Zaragoza luego de una venta frustrada al Real Madrid. Convivieron en la liga española inclusive hasta los años 2006 y 2007, cuando se pusieron la camiseta albiceleste para jugar el Mundial de Alemania y la Copa América en Venezuela.
La seriedad, el trabajo y la forma de vivir 24/7 por el fútbol son cuestiones que cautivaron a Riquelme de Gaby, que se inició como DT de Estudiantes de La Plata en 2015, luego pasó por Independiente y O’Higgins de Chile, antes de retornar al Pincha. Su etapa más larga como director técnico fue al mando de Argentinos Juniors, donde permaneció desde la época pandémica hasta 2023, cuando decidió alejarse por motivos personales. Con interesantes pergaminos, tomó las riendas de Atlético Mineiro en 2024 y lo llevó hasta la final de la Copa Libertadores, que perdió ante Botafogo en el Monumental.
No es la primera vez que Milito suena en Boca, ya que está desde hace rato en carpeta del Consejo de Fútbol. Desde su buena labor y resultados en el Bicho de La Paternal, justo cuando Riquelme entró en funciones como directivo en el Xeneize, lo llevaron a ser nombrado en varias reuniones del Consejo de Fútbol, que por ahora no encontró unanimidad entre los candidatos. Recién ahora que el Mariscal está sin equipo pudieron acercarse las partes y avanzar a una segunda instancia previa a un hipotético acuerdo de contrato. A Milito le gustan los proyectos a largo plazo y, si resulta elegido, Román se ilusiona con tenerlo hasta el fin de su mandato a fines de 2027, aunque también dejó en claro que “los resultados mandan”.
Gustavo Quinteros es el otro de los apuntados que gusta en el Boca Predio. Es más, ya existieron sondeos cuando era entrenador de Vélez a fines de 2024. Sin embargo, el destino puso al santafesino de 60 años al mando del Gremio de Porto Alegre cuando Gago ya había arribado al Xeneize para suplir a Diego Martínez. Ahora, que el nacionalizado boliviano está sin club tras su efímero paso por el fútbol brasileño, los caminos podrían unirse.
El oriundo de Cafferata se formó en las divisiones inferiores de Newell’s, pero debutó como profesional en Central Córdoba de Rosario y logró un ascenso con Talleres de Remedios de Escalada a fines de los 80, antes de instalarse, afirmarse y naturalizarse boliviano. En el altiplano vistió las camisetas de Universitario, The Strongest, San José y Jorge Wilstermann, además de la de la selección de Bolivia, a la que representó en el Mundial de Estados Unidos 1994 con la más exitosa camada de jugadores de ese país. En la Primera de Argentina llegó a jugar en San Lorenzo y Argentinos Juniors post Copa del Mundo.
Fuente: Infobae

