En 3 años como chofer de camiones, Juan Carlos García (24 años, mendocino, padre de una nena) no había sido víctima de ningún robo. Hasta el sábado en la noche. Ese día, el camionero partió a bordo de un camión con acoplado desde una bodega en Junín, Mendoza, con una valiosa carga: 2.640 cajas de vinos finos distribuidos en 39 palets de madera por un valor de 150.000 pesos, dijeron las fuentes. Esa mercadería tenía como destino Buenos Aires, pero nunca llegaría. A pocos kilómetros de empezar el viaje, tres sujetos a bordo de un auto con una sirena en el techo, le tiraron el coche encima y lo obligaron a detenerse a un costado de la ruta. El muchacho pensó que era miembros de alguna fuerza de seguridad, pero cuando vio que uno de los ocupantes se bajó portando un arma de fuego, supo que algo malo estaba por suceder. Allí comenzaría una odisea para ese chofer. Los delincuentes lo encañonaron, lo metieron adentro del auto y lo taparon con una manta, mientras que otro cómplice se llevó el camión. Al cabo de unas 5 horas de un viaje lleno de miedo e increíblemente después de pasar al menos dos controles policiales provinciales sin ser detectados, el camionero apareció cerca de una bodega de Capital, ileso, aseguró el chofer asaltado. En tanto, el pesado rodado, fue encontrado por la policía mendocina sin la valiosa carga, dijeron fuentes ligadas al caso.
