Un caso con ribetes de escándalo que involucró al sacerdote Walter Bustos (45), como presunto autor de ataques pedófilos, llegará a juicio. Según fuentes judiciales, el próximo mes de marzo, el juez Víctor Hugo Muñoz Carpino escuchará si el acusado está dispuesto a dar o no su versión de los hechos y luego ventilará toda la prueba que, según la acusación, lo complica en dos casos de abusos sexuales simples contra dos hermanos, ambos agravados por haberles causado un grave daño en su salud mental. Y al menor de ellos, además, un perjuicio en su salud física, pues a causas de esas agresiones sufrió "diabetes emocional", consta en el expediente.

Marcela Torres será la fiscal que seguramente mantendrá la posición de que el religioso debe ser condenado. Enzo Penizzoto y Cristian Marchese buscarán desligar al sacerdote, algo que no pudieron conseguir a lo largo del proceso, incluso cuando plantearon una nulidad, se opusieron a que el caso pase a juicio e insistieron con un pedido de sobreseimiento ante el juez que investigó el caso, Guillermo Adárvez.

Justamente este magistrado había mandado a meter preso al cura y lo mandó a la cárcel, porque luego de la denuncia consideró probado que había cometido delitos más graves contra tres hermanos.

El caso había sido denunciado el 28 de agosto de 2017. Y poco más de un año después, el 21 de septiembre de 2018, el juez procesó con prisión preventiva a Bustos por entender que se habían acreditado distintos tipos de abusos contra tres víctimas, por entonces de 24, 21 y 15 años.

Para el juez Adárvez, las pruebas demostraron que cometió abusos sexuales gravemente ultrajantes agravados por su condición de sacerdote o ministro de un culto religioso, contra los tres hermanos. Que los dos hermanos menores sufrieron un grave daño en su salud mental, y que el menor de todos, además, había sido corrompido sexualmente.

Entonces la defensa apeló esa decisión y un tribunal que analizó el caso modificó los delitos contra el religioso: lo desligó con un sobreseimiento de los presuntos ataques sexuales contra el mayor de los hermanos. Y entendió que sólo cometió abusos simples contra los dos hermanos menores, agravados por el daño en la salud que les provocó. Esta atenuación de los delitos atribuidos al sacerdote le permitió conseguir la libertad luego de pasar 1 año y 5 meses detenido.