Una sala. Habían dos salas que con diez máquinas de póker y tragamonedas, cada una. Todo estaba acondicionado como un pequeño casino. La entrada era exclusiva y controlada por un encargado.

 

Después de casi 15 años volvieron a allanar un supuesto casino clandestino que funcionaba en pleno centro capitalino y que era conocido por muchos. Y se dice "supuesto" porque no todo está dicho, a pesar de que encontraron 22 máquinas de juegos, 30.000 pesos de la recaudación, 19 presuntos apostadores y 3 personas que aparentemente lo regenteaban. Y es que el mismo local ya había sido allanado en 2003 con el secuestro de máquinas, el arresto de 10 apostadores con antecedentes por juegos ilegales y otros elementos que indicaban que era un garito. Así, y todo, en ese entonces el polémico fallo de un juez de Faltas tiró por tierra el procedimiento policial, dio por sentado que allí no había ningún casino sino un simple club de amigos y ordenó devolver todo.

Fue así que el local el Club Social Los Amigos de la céntrica calle Laprida, entre Sarmiento y Entre Ríos, siguió funcionando hasta ayer bajo el amparo de ese fallo judicial, sin que nadie lo tocara. Los expolicías que actuaron en aquel procedimiento del 2003 recordaron con bronca la resolución judicial y aseguraron que todos saben que esa sala de juegos continuó en actividad. Cuando se le consultó ayer al jefe de Policía, Luis Martínez, dijo desconocer su existencia: "no, no. Habían investigaciones de años anteriores. Incluso, hace años se concretó un procedimiento de estas características, pero a posterior, no teníamos indicios para llevarle al juez para que extendiera una orden judicial".

 

 

Sin embargo, ayer bastó el llamado telefónico de una mujer al 911 para desbaratar esa sala de juegos. La señora denunció que vio entrar a dos chicas menores y que el lugar era un prostíbulo y un casino clandestino. Eso fue suficiente para que una patrulla policial llegara al Club Social Los Amigos. Primero no los dejaron entrar. Y es que el local posee cámaras de seguridad y dos puertas blindadas que hay que sortear para ingresar. Todo era vigilado por dentro.

Ante la sospecha de que fuese un casino ilegal, los uniformados cercaron la entrada a las 3 de la mañana y llamaron al juez Ricardo Grossi Colombo, por lo que al rato llegó la orden de allanamiento. Los 19 clientes y las 3 personas que supuestamente trabajaban ahí buscaron escapar por una puerta trasera hacia un estacionamiento, pero fueron detenidos por los efectivos de la Seccional 1ra.

 

La sospecha se confirmó cuando el encargado dejó entrar a los policías y al personal del Segundo Juzgado de Faltas. No encontraron a las adolescentes, pero hallaron 2 mesas de ruletas electrónicas, 10 máquinas de póker, otras 10 de tragamonedas, dos mesas de paño para juegos de cartas y decenas de fichas profesionales de apuestas.

 

Todas ubicadas en cuatro salas acondicionadas para la timba. Al supuesto encargado le secuestraron de 30.000 pesos de la recaudación, dijo la Policía. Además había indicios que ahí servían bebidas alcohólicas, café y comida. Un pizarra decía: "Viernes 22 hs Jamonada". 

Evidencia. Policías de la Seccional 1ra, al mando del comisario inspector Gregorio Díaz y el comisario Juan Soria, trasladaron todas las máquinas de apuestas.

 

Fuentes policiales dijeron que el lugar no tenía habilitación ni medidas de seguridad y que, por los papeles que encontraron, el responsable sería un tal Meton. El juez Grossi Colombo expresó: "Lo que dice ahí es que era un club de amigos, pero lo que se ha encontrado era para practicar juegos clandestinos. Las máquinas funcionaban... En una oportunidad se hizo un procedimiento y no sé qué paso. No fue en mi juzgado".

 

 

El llamado Club Social Los Amigos era una fachada. Lo dijo Carlos Arabel, uno de los socios y demorado ayer, quien confesó a este diario que en realidad a ellos les prestaban un pequeño salón para que los integrantes del club jugaran al chinchón, las damas y al dominó sin plata de por medio, pero el resto del local era ocupado por otras personas que regenteaban las máquinas y corría el dinero.