El objetivo que se habían planteado para este año era volver a abrir las puertas del almacén que en septiembre pasado tuvieron que cerrar por la crisis. Pero ahora viven un verdadero drama, pues esa ilusión se vino abajo por culpa de un incendio que destruyó prácticamente todos los muebles y aparatos que habían quedado en el local.

Todo ocurrió pasadas las 23.30 del último viernes, en una vivienda ubicada sobre la calle San Lorenzo, metros al Oeste de Mendoza, en Pocito. Allí Juan Carlos Gutiérrez (55) y su familia tenían un almacén donde además vendían pescado.

Graciela Cornejo (51), esposa del hombre, ayer estaba muy angustiada y no era para menos. Contó que la idea era reabrir el comercio lo antes posible debido a que su marido está sin trabajo y solamente subsisten con las changas que él hace.

Eso por el momento no será posible, reconoció la mujer, pues las cosas más importantes y de mayor valor quedaron destruidas por el fuego, como un freezer, un mostrador, estanterías, una balanza y otras cosas menores como una hielera, una caramelera y otras más.

Las llamas supuestamente se iniciaron por una sobrecarga en un tomacorriente donde estaba enchufado un horno eléctrico.

Esa noche en la casa estaban los cuatro hijos de la pareja (de 26, 22, 17 y 16 años) y unos amigos de ellos. Cornejo les preparó unas pizzas sin imaginar jamás que minutos después de prender el horno se iban a desatar las llamas. "Estábamos todos en el patio cuando de un momento a otro cuando vine y me encontré con las llamas. No podíamos entrar porque el fuego salía por la puerta, así que tuvimos que salir por el fondo", relató la mujer, que es ama de casa. Después, no le quedó otra que mirar con impotencia desde la calle cómo las cosas se quemaban.

Los daños no fueron mayores gracias a que llegaron rápidamente al lugar los Bomberos Voluntarios de Pocito y los del Cuartel de Rawson.

Ayer la familia limpiaba lo que quedó en el lugar. Gutiérrez dijo que deberán tirar el techo (de palos y cañas) porque hay riesgo de que se derrumbe. Las paredes son de adobe y también quedaron debilitadas.

"Causa dolor, sobre todo por las pérdidas. Pero bueno... nosotros pudimos salir y estamos bien de salud, eso es lo más importante", evaluó Cornejo. ¿Sigue en pie la idea de reactivar el negocio? "Ahora ya no, difícil...", concluyó, con la mirada triste.