Un jubilado de 68 años que estaba excarcelado luego de una primera acusación, en la que se le imputó haber violado a dos nietos durante años cuando eran niños (hoy el varón tiene 18, su hermana 19), terminó preso ayer por orden de la jueza de Garantías Gema Guerrero, tras el pedido de la ayudante fiscal de la UFI Cavig Erica Funes. Uno de los motivos fundamentales para detener al acusado preventivamente durante 4 meses fue la ampliación de la acusación en su contra, pues ayer Fiscalía relató los hechos que tuvieron como víctimas a otras dos nietas (hoy de 14 y 15 años) que dijeron en Cámara Gesell haber sido manoseadas por su abuelo cuando tenían entre 7 y 8 años. La detención fue celebrada por la familia de las víctimas, que en el proceso son representadas por el abogado Martín Torcivia.