Respaldo. El máximo tribunal de Justicia local entendió que el juez Maximiliano Blejman no fue parcial ni prejuzgó al rechazar el planteo del abogado acusado.

La Corte de Justicia confirmó que está bien tomada la decisión de no haberle concedido la probation (suspensión del juicio a prueba) al abogado Marcelo Germán Mora (45) y, así, dio luz verde para que sea sometido a un juicio oral y público, acusado de cometer tres estafas con la supuesta venta de dos casas y un galpón en 2007, dijeron fuentes judiciales.

El 27 de noviembre pasado, el juez Maximiliano Blejman (Sala III, Cámara Penal) adhirió a la negativa del fiscal José Eduardo Mallea de concederle al letrado este beneficio que, en la práctica, implica la suspensión del poder fiscal de ejercer la acción penal (investigación y castigo de delincuentes) y someter al imputado a prueba, con tareas comunitarias y otras reglas de conducta durante cierto tiempo.

Categórico había sido el rechazo del fiscal José Eduardo Mallea a darle una probation al letrado. Y la Corte de Justicia apoyó el argumento fiscal.

 

Para acceder a la probation, se exige, entre otras cosas, que el acusado no tenga condenas previas y ofrezca una reparación del daño (se considera simbólica) a las víctimas. Si al final cumple con las exigencias impuestas por el tribunal, se extingue la acción penal, es decir queda libre de culpa y cargo, sin antecedentes en su planilla prontuarial.

Si el fiscal se opone, debe fundamentar por qué lo hace y esa oposición es vinculante u obligatoria para el tribunal.

Ese camino tomó Mallea cuando conoció el planteo de Mora a través de su defensor, Miguel Dávila Safe. Dijo que no correspondía otorgársela por la "naturaleza y gravedad del hecho", el "perjuicio económico" causado a las víctimas, el "abuso de confianza" o la "exigua propuesta de reparación del daño" ($2.000). También por el hecho de que como abogado es considerado un auxiliar de la Justicia y, con su actuar, violentó los códigos de ética, del Foro y la Ley de Ética Pública.

Pero el defensor de Mora reclamó en la Corte para revertir el fallo de Blejman. Calificó la decisión del juez de "arbitraria" y carente de fundamentos, por dar argumentos ajenos a los que la ley exige para la probation, como, por ejemplo, la naturaleza y gravedad del hecho. Manifestó que al adherir al rechazo fiscal el juez demostraba su subjetivismo, pues adelantaba opinión o no era imparcial, y así violaba la legalidad y privaba a su cliente del principio de igualdad.

El abogado sospechado aún puede reclamar ante el máximo tribunal de Justicia del país.

Pero en el máximo tribunal de Justicia local su reclamo no prosperó. "La conclusión es que resulta totalmente razonable que el Ministerio Público Fiscal prefiera legítimamente que Mora sea sometido al debate oral (….) La pretensión fiscal de llegar a las últimas consecuencias con el procedimiento penal como en estos casos, aparece como razonable, sólida y totalmente plausible, por lo que su oposición no puede ser obviada por la judicatura (el juez)", dijo el ministro Guillermo De Sanctis en su voto, al que adhirieron sus pares Ángel Medina Palá y Adriana Verónica García Nieto.

De Sanctis también dejó en claro que no existió un "adelanto de opinión" del juez Blejman, ni que actuara con "falta de objetividad o cualquier prejuzgamiento".

Mora tiene varias denuncias, pero llegó a juicio en la Sala III por tres presuntos fraudes contra su excliente Carlos Antonio Ferreyra y un conocido de este hombre, Oscar Saleme. Según la acusación, el 18 de abril de 2007, Ferreyra le dio $26.287 por un galpón que nunca pudo tener. Y entre abril y mayo de ese año, Saleme le entregó unos $32.000 por una casa en el barrio San Martín y otra en Santa Lucía, que no pudo ocupar jamás.