El 27 de febrero pasado el empresario turístico Eduardo Paredes y Santino, su pequeño hijo de 3 años, murieron luego de volcar en una camioneta 4×4 tras esquivar a un ciclista que se les atravesó cuando circulaban al Sur por ruta 40, entre calle 6 y 7, Pocito. Desde esa vez, el director de Vialidad Nacional, Rubén Lomas, fue consultado por este diario acerca de qué medidas de seguridad se podrían aplicar para evitar ese tipo de tragedias. Y entonces enumeró algunas de las posibles soluciones "en proyecto para construir, en dos partes, sobre la ruta 40". En aquella ocasión, dijo que se pretendía instalar un guardarrail o construir un muro tipo New Jersey en el medio de la ruta nacional, para evitar que los conductores, por algún imprevisto, se crucen de carril y terminen en el otro costado u ocasionando un mal aún mayor hacia las personas que circulan en sentido contrario. El funcionario también explicó que otra medida era poner cartelería, más iluminación, ensanchar la ruta, realizar una bicisenda alejada de la ruta (para proteger a ciclistas y motociclistas) y hacer dos puentes a desnivel en las calles 6 y 7. Y que estas obras se iban a concretar en dos etapas. La primera desde calle 5 a 8. Y después desde la 8 hasta calle 14. Pero ninguna de esas obras, hasta el momento, se concretaron y las tragedias, como la de ayer, continuaron.

