Las cosas se complicaron para ese sujeto de 61 años que dice ser pastor evangélico, el 10 de mayo de 2018. Ese día, alrededor de las 19, su esposa recriminaba a su hija de 15 años por estar de novia con un compañero. Y ahí la jovencita se despachó con que su padrastro abusaba de ella desde que tenía 7 años, al comienzo con juegos de cartas en los que, si perdía, debía dejarse tocar por él. Manoseos, besos con mordiscos y hasta intentos por violarla sin concretar a causa de la impotencia sexual del acusado, fueron parte del detallado relato de la niña ante un psicólogo, que en su informe describió a la menor con rasgos de conducta propios de una víctima de abuso.

Esas pruebas fueron parte de los argumentos de la fiscal Leticia Ferrón de Rago para pedir 12 años de cárcel para el sujeto. Y ayer el juez Juan Carlos Peluc Noguera (Sala II, Cámara Penal), adhirió a ese planteo pero lo condenó a 10 años por los abusos sexuales gravemente ultrajantes. Todo pasó en el departamento Iglesia. El pastor negó tales delitos, pero su defensor Henry Peralta pidió también 6 años para él por abuso simple. Ahora, podrá reclamar ante la Corte.