Las cosas se complicaron para ese sujeto de 61 años que dice ser pastor evangélico, el 10 de mayo de 2018. Ese día, alrededor de las 19, su esposa recriminaba a su hija de 15 años por estar de novia con un compañero. Y ahí la jovencita se despachó con que su padrastro abusaba de ella desde que tenía 7 años, al comienzo con juegos de cartas en los que, si perdía, debía dejarse tocar por él. Manoseos, besos con mordiscos y hasta intentos por violarla sin concretar a causa de la impotencia sexual del acusado, fueron parte del detallado relato de la niña ante un psicólogo, que en su informe describió a la menor con rasgos de conducta propios de una víctima de abuso.