A casi nueve meses del crimen que conmocionó a San Juan, la investigación por el asesinato de Emir Barboza dio un giro decisivo. Gonzalo José David Santander, uno de los imputados por la muerte del niño, aceptó su responsabilidad en el hecho y obtuvo una condena a 13 años y 6 meses de prisión efectiva mediante un acuerdo de juicio abreviado, homologado por unanimidad por un tribunal colegiado.
Caso Emir Barboza: uno de los imputados se hizo cargo del crimen y fue condenado a una pena de más de 13 años de prisión
Gonzalo José David Santander reconoció su responsabilidad en el asesinato del niño ocurrido durante una balacera en el barrio Valle Grande, en octubre de 2025. Qué pasará con el resto de los detenidos.
Con el camino allanado, la situación del resto de los imputados cambiará significativamente. Dos recibirán condenas menores y los demás serán sobreseídos.
El acuerdo fue presentado por el fiscal Francisco Nicolía y la ayudante fiscal Gemma Cabrera ante el tribunal integrado por los jueces Mabel Moya, Gerardo Fernández Caussi y Eugenio Barbera. El mismo fue aceptado por la defensa del imputado, Marcelo Antonio Abarca, con consentimiento del acusado.
En la audiencia realizada este jueves por la siesta, también estuvo presente el papá de Emir Barboza, Roberto "Pity" Barboza, junto al abogado de la querella, Adolfo Holleywell. El letrado si bien destacó que la oposición no es vinculante para lo que resuelva el tribunal, planteó su oposición al acuerdo al considerar que la pena pactada es insuficiente.
El caso que terminó con el asesinato de Emir Barboza
Durante la audiencia, la Fiscalía reconstruyó la secuencia que derivó en el crimen y detalló que el conflicto comenzó la noche del 13 de octubre de 2025, cuando una joven de apellido Barboza fue agredida físicamente por integrantes de la familia Carrizo mientras pasaba por una vivienda del barrio donde se desarrollaba una reunión familiar.
Tras conocer la agresión, familiares de la joven, entre ellos su padre y su pareja, se dirigieron hasta la vivienda de los Carrizo para reclamar por lo sucedido. La Policía intervino en ese momento y el episodio parecía haber finalizado.
Sin embargo, ya pasada la medianoche del 14 de octubre, Roberto Antonio Barboza, padre del menor fallecido, regresaba de un kiosco junto a un tío cuando fue llamado desde la vivienda de los Carrizo. Poco después se reunieron otros integrantes de la familia Barboza, entre ellos mujeres y niños.
Según expuso el fiscal, ante la negativa de Barboza de responder al llamado, Gonzalo Santander, junto con Dante Nahuel y Hernán Ariel Carrizo, salió desde el frente de la vivienda y comenzó a efectuar una gran cantidad de disparos contra el grupo familiar.
Uno de esos proyectiles impactó en el pecho del pequeño Emir Barboza, quien alcanzó a correr unos metros hasta la puerta de su casa, donde se desplomó. Fue trasladado de urgencia al Hospital Marcial Quiroga, pero falleció a raíz de un shock hipovolémico provocado por la herida de arma de fuego.
Las pruebas que comprometieron a Santander
La acusación sostuvo que el disparo mortal fue realizado con un revólver calibre .22 marca Bagual.
Entre las pruebas incorporadas al expediente se destacaron: una pericia genética que determinó que en la cacha del revólver se halló ADN compatible con Gonzalo Santander y un estudio de residuos de disparo que detectó partículas compatibles con disparos de arma de fuego en la mano izquierda y la remera del condenado.
Además, la pericia balística, que estableció que el proyectil extraído del cuerpo del niño fue disparado por ese mismo revólver y que siete vainas halladas en la escena también correspondían a esa arma.
El protocolo de autopsia, que concluyó que la muerte fue violenta y de características homicidas, producto de lesiones en órganos vitales ocasionadas por un disparo.
Por último un informe del ANMaC, que acreditó que Santander no era legítimo usuario ni estaba autorizado para portar armas de fuego.
La condena
El hombre fue declarado autor penalmente responsable del delito de homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con portación ilegítima de arma de fuego de uso civil, en perjuicio de Emir Barboza y de la seguridad pública.
Durante la audiencia, el Ministerio Público Fiscal remarcó que la evidencia reunida, videos de cámaras de seguridad, testimonios, pericias balísticas, estudios genéticos y análisis de residuos de disparo permitió acreditar la autoría del disparo que terminó con la vida del niño de 7 años.
La resolución representa el primer reconocimiento de culpabilidad dentro de una causa que, hasta ahora, se caracterizaba por las disputas judiciales entre la Fiscalía y las defensas sobre la situación procesal de los acusados.
Qué sucederá con el resto de los imputados
Con la admisión de responsabilidad por parte de Santander y la condena aceptada, la causa sumó su primera sentencia. Sin embargo, el expediente continúa respecto del resto de los imputados. Este viernes habrá otra audiencia en la que se definirá su situación procesal.
Para Dante Emanuel y Hernán Ariel Carrizo se espera un cambio de calificación de homicidio a abuso de arma, mientras que al resto: Gonzalo Orostizaga, Alan Bazán, Cristian Guajardo, Jonathan Carrizo, un sobreseimiento y la inmediata excarcelación o puesta en libertad. Cristian Guajardo ya se encontraba libre por decisión de un juez de impugnación.
Por otro lado, según pudo saber DIARIO DE CUYO, los Carrizo aceptarán una pena de cuatro años de cárcel por el delito de abuso de arma.