Un grave caso judicial sacude a Pocito. Este viernes, el juez de garantías Diego Manuel Sanz imputó formalmente a un hombre acusado de abusar sexualmente de sus dos sobrinas políticas, de 10 y 11 años, le dictó prisión preventiva por el plazo de 30 días y pidió que se realicen las Cámaras Gesells a las menores a mediados de febrero para tener sus relatos de los hechos, como prueba para la investigación, prevista a realizarse por un año.
Tras la detención de E.M. (no se lo identifica para proteger a las menores) en la casa de sus padres, en Lote Hogar 33, se armó una tremenda gresca familiar, cuando parientes de las menores quisieron cobrar venganza. Como consecuencia el papá de las presuntas víctimas terminó grave y un tío seriamente herido.
El delito atribuido al sospechoso es abuso sexual gravemente ultrajante. Quedará detenido por al menos 30 días en el Servicio Penitenciario Provincial.
La causa está a cargo de la UFI ANIVI, representada por el fiscal Mariano Juárez Prieto y la ayudante fiscal Agustina Cerdera. Según relataron, la madre de las niñas se enteró luego de que su hija mayor rompiera en llanto y le contara que venía siendo abusada desde hacía varios años. Al ser consultada, la hermana menor confirmó haber sufrido situaciones similares. De inmediato, la mujer se dirigió a un hospital, donde una médica pediatra tomó conocimiento del caso y activó el protocolo correspondiente.
Aparentemente, el hombre habría aprovechado los momentos que se encontraba con las menores a solas para cometer los abusos. Las niñas quedaban al cuidado de su pareja, hermana de la madre, cuando esta necesitaba irse de viaje a Chile para traer ropa para vender.
En los próximos días, ambas menores deberán declarar mediante una entrevista videograbada o Cámara Gesell, considerada una prueba clave para el avance de la investigación.
La defensa del imputado, a cargo de los abogados Juan Fonzalida y Gonzalo Rojas, negó los hechos y cuestionó la consistencia de la denuncia. Los letrados señalaron que su cliente aseguró no tener contacto frecuente con las niñas, ya que trabaja en el campo —en tareas vinculadas a la cosecha de tomate y changas— desde las 6 hasta las 18 horas.
Además, remarcaron que el acusado no posee antecedentes penales y pusieron en duda las circunstancias denunciadas, al sostener que no se precisaron con claridad los lugares ni los detalles en los que habrían ocurrido los presuntos abusos, especialmente teniendo en cuenta que en el lugar que ocurrió, el lote tiene el asentamiento de tres casas precarias y viven 16 personas aproximadamente.
Para los abogados, los hechos no fueron especificados con suficiente detalle y resulta difícil pensar en situaciones de privacidad en un domicilio con tantas personas. Ante esto, los letrados aguardarán el resultado de la entrevista videograbada para despejar dudas, cuya realización está prevista para el 13 de febrero.
Gresca familiar e intento de incendio
El caso tomó mayor notoriedad luego de un violento episodio ocurrido tras la detención del imputado. Según el parte policial, el mismo martes 27 de enero por la noche se produjo una fuerte gresca en el interior del Lote Hogar 33, en Pocito.
De acuerdo a la investigación, familiares de las menores, provenientes del barrio La Estación y Valle Grande de Rawson, habrían ingresado a la vivienda donde residían los padres del acusado con un bidón de nafta, presuntamente con intenciones de incendiar la casa. La situación derivó en una pelea de gran magnitud, que dejó a varias personas heridas, algunas de las cuales debieron ser trasladadas e internadas en el hospital.
La defensa sostuvo que los agresores le rociaron nafta a la madre del imputado, en búsqueda de hacer justicia por mano propia.
El saldo de la brutal gresca dejó al padre de las menores grave y un tío seriamente herido, pero que ya recibió el alta. Este caso es investigado por el fiscal José Plaza de la UFI Genérica.

