La liberación de Ramón Antonio Gómez, acusado de una presunta violación ocurrida durante una juntada de amigos en Caucete, generó sorpresa y polémica. Sin embargo, desde la Justicia explicaron que la decisión se basó en dos cuestiones centrales: el imputado no posee antecedentes penales y no existen riesgos procesales que justifiquen su detención durante la investigación.
En primer lugar, fuentes judiciales indicaron a DIARIO DE CUYO que Gómez quedó en libertad porque no hay peligro de fuga ni de entorpecimiento de la causa. El acusado tiene arraigo en la provincia, domicilio conocido y nunca registró condenas previas. Por ese motivo, la Fiscalía no solicitó prisión preventiva y la jueza resolvió otorgarle la libertad bajo estrictas medidas.
En segundo término, se aclaró que el retraso madurativo que presenta el imputado no tuvo ningún peso en la resolución judicial. Si bien Gómez cuenta con un certificado de discapacidad que indica un retraso madurativo del 80 o 90 por ciento, los peritos oficiales determinaron que comprende la criminalidad de sus actos, por lo que es plenamente imputable.
Momento de la liberación
This browser does not support the video element.
Incluso, desde el Ministerio Público Fiscal remarcaron que la discapacidad no será objeto de una investigación paralela ni funcionará como atenuante automático. Gómez ya está imputado por el delito y, en caso de ser hallado culpable, puede recibir una condena de prisión efectiva.
Este jueves se retomó la audiencia de formalización de la detención de Ramón Antonio Gómez, único detenido por la presunta violación de una mujer durante una reunión social en Caucete. En una primera instancia se había evaluado la posibilidad de que fuera inimputable, pero tras el Examen Mental Obligatorio realizado por un psiquiatra de la Justicia de San Juan, se confirmó que el acusado “comprende la criminalidad de su acción”.
Ante ese resultado, la Fiscalía solicitó una Investigación Penal Preparatoria de seis meses. No obstante, no pidió la prisión preventiva. La jueza Ana Carolina Parra resolvió que Gómez quede en libertad, pero sujeto a estrictas medidas de coerción.
Entre ellas, se le prohibió cualquier tipo de contacto con la denunciante durante seis meses y con los testigos por tres meses, ya sea de forma personal, telefónica o a través de redes sociales. Además, deberá presentarse cada 15 días en la Comisaría 9ª y no podrá salir de la provincia sin autorización judicial.
Según consta en la denuncia, la presunta víctima conocía a Gómez desde hacía dos años, a través de una amiga en común, dueña de la vivienda donde habría ocurrido el abuso. La noche del 23 de enero y la madrugada del 24, la mujer se reunió con su hijo menor de edad, su amiga, Gómez y otras personas para consumir bebidas alcohólicas, como lo hacían habitualmente.
La denunciante relató que, mientras bebía vino, observó una pastilla efervescente en su vaso. Al advertirlo, su amiga le habría dicho: “Te metieron la pastilla”. Tras tirar la bebida, comenzó a sentirse mal y se recostó en un colchón.
Horas más tarde, al despertar, encontró a Gómez encima suyo, con los pantalones bajos, cometiendo el abuso sexual con acceso carnal, mientras el resto de las personas se encontraba fuera de la vivienda.
Tras el hecho, tanto Gómez como la amiga le habrían pedido que no denunciara lo ocurrido. Incluso, según la denuncia, la mujer recibió la frase: “No denuncies, si a vos te gusta”.
Una ambulancia trasladó a la víctima al hospital César Aguilar. Durante el traslado, la mujer le contó lo sucedido a una enfermera y pidió que su hijo no quedara con Gómez ni en la casa, ya que había sido abusada.
La denuncia fue radicada el sábado 24 de enero a las 13 horas en CAVIG y, ese mismo día a las 18.30, Gómez fue detenido en la vivienda donde habría ocurrido el ataque. Este jueves recuperó la libertad, aunque continuará imputado y bajo investigación judicial.

