La dueña de un servicio de lunch denunció haber sido robada por la persona que le contrató un servicio de sillas, mesas y vajilla para un supuesto evento y cuando lo fueron a buscar al día siguiente nadie salió y todos los mensajes de la conversación de WhastApp habían sido borradas. El hecho ocurrió el fin de semana pasado.
Cuando fueron a hacer la denuncia en la Comisaría 17, ya que el domicilio donde habían descargado el servicio era en Chimbas, les dijeron que era la segunda denuncia que recibían esa mañana referida al mismo domicilio y nombrando a la misma persona.
M. Echegaray detalló a DIARIO DE CUYO cómo es la cronología del robo que les ocasionó un perjuicio de cerca de un millón de pesos, que también hay al menos otros 5 damnificados que detectaron a partir de su denuncia. La modalidad que lograron determinar era que las mujeres denunciadas contrataban lo que las víctimas tienen publicado en Marketplace y les pagaban el costo del alquiler, luego a la hora de retirarlo no atendían más la puerta. Echegaray encontró además publicaciones en Marketplace y Compre San Juan donde ofertaban las cosas que le habían robado a ella, por un precio mucho menor al que cuestan. “Todo un servicio para 20 personas a 150 mil pesos! una silla sale 40 mil”.
“Me contactaron por Marketplace el sábado a la tarde y me pidieron un servicio para 30 personas para esa noche. Se lo llevamos y me dijo que si me podía transferir porque no tenía efectivo. Le dije que sí y que a mi marido le podían transferir cuando lo bajaran. Cuando él llegó a la dirección, en el barrio CGT en calle Oro, en Chimbas, lo recibieron un chico y una chica jóvenes que pretendían que dejara la cosas en la vereda porque iban a poner una carpa en ese lugar, que era como esas estructuras de cochera, él les dijo que no y les ayudó a subir al primer piso. Le llamó la atención que el departamento estaba algo desordenado, pero había muebles y cosas. Mi marido le dio mala espina y al otro día cuando fue a buscar, nadie le atendió, habían borrado todos los mensajes”.
Cuando hizo la contratación había pedido fotos de los documentos de quien contrata. “Eso también estaba borrado. No se cómo hicieron, porque yo lo había descargado y no tenía nada”. Dijo que cuando la contrataron se identificó como una mujer de apellido Montero y que cuando recibieran las cosas lo haría su hermana de apellido Tobal.
Luego de la denuncia el domingo, el marido de Echegaray volvió al lugar acompañado de sus amigos, y encontró a una mujer vendiendo unas sillas parecidas a las suyas, así que bloquearon al auto que tenia las sillas en el techo. Justo pasó una patrulla, la pararon y explicaron la situación, en ese momento llegó el verdadero dueño de las sillas, que también trabaja alquilando y había sido contratado por la misma persona que en ese momento encontraron vendiendo las 30 sillas por 50 mil pesos. “La policía se la llevó detenida por vender cosas robadas y ahí cuando devolvió la transferencia de los 50 mil pesos a las personas que estaban comprándole las sillas vimos que era el mismo teléfono que me había contratado y pagado”.
“Esta mujer maneja un teléfono, contrata a nombre de la chica Tobal y ella se encarga de vender. Ella se hizo cargo de lo que estaba haciendo ahí cuando la encontraron, pero me dijo que a mí no me debía nada, porque ella a mí no me había contratado” dijo en referencia a la mujer detenida, de apellido Caballero.
“Yo sé que no voy a recuperar lo robado porque no se hicieron todavía allanamientos, ya deben haber movido todo, pero por lo menos le pido a quien lo haya comprado que me lo devuelva, le pago lo que haya pagado, quiero mis cosas”.