Una de las personas que resultó gravemente herida durante la violenta noche registrada en Pocito por el presunto abuso de dos niñas recibió el alta médica en las últimas horas. Se trata de J.C., de 23 años, quien había sufrido lesiones en la cabeza tras la feroz gresca entre familiares. En tanto, su hermano E.C., de 27 años, permanece internado en el Hospital Rawson con pronóstico reservado, luego de haber sido diagnosticado con traumatismo y fractura de cráneo.
El episodio se desató en el Lote Hogar 33 y tuvo su origen en un reclamo por un presunto abuso sexual. En medio de la tensión y el intento de hacer justicia por mano propia, se produjo una batalla campal entre familiares, que incluyó piñas, patadas y golpes con palos. El disturbio dejó como saldo tres heridos, uno de ellos de extrema gravedad.
De acuerdo a fuentes policiales, el conflicto escaló cuando un grupo de personas, proveniente de los barrios Valle Grande y La Estación, llegó hasta la vivienda de los padres del acusado con la intención de atacarla. La situación se tornó aún más crítica cuando se halló un bidón con nafta y se sospechó un posible intento de incendio. Finalmente, la intervención de efectivos de la Comisaría 6ª logró disolver la gresca alrededor de las 22:10.
Un dato clave que se conoció posteriormente es que el sospechoso del presunto abuso, un tío político de las menores, ya se encontraba detenido por disposición de la UFI ANIVI, lo que no fue tenido en cuenta por quienes participaron del ataque.
Mientras el joven de 23 años logró recuperarse y fue dado de alta, su hermano continúa bajo cuidados médicos intensivos. En paralelo, la Justicia avanza por dos vías: por un lado, la investigación del presunto abuso, y por otro, la identificación de los responsables de las graves lesiones producidas durante la noche de furia que conmocionó a Pocito. Esta última investigación está siendo liderada por el fiscal del caso José Plaza.

