La conmoción por el crimen de un changarín en Pocito, por el cual quedó detenido un luchador de kick boxing, sigue creciendo. Mientras avanza la investigación judicial, ahora una familiar directa del fallecido publicó una dura carta en redes sociales para exigir justicia y visibilizar el contexto de vulnerabilidad que atravesaba la víctima.

“Un millón de veces fuimos a la Justicia para salvarlo”, escribió Camila, una de sus familiares, en una publicación que se viralizó rápidamente en Facebook. En su mensaje, contó que el hombre sufría convulsiones, tenía problemas de madurez y dependencia al alcohol, y que incluso había sido internado varias veces por insistencia de su madre. Sin embargo, denunció que siempre fue dado de alta en poco tiempo: “Solo lo tenían dos meses. Nunca hicieron nada para sacarlo de ese infierno”, expresó.

Camila también relató que la víctima vivía en una casa heredada de su abuela, la cual —según afirmó— fue desvalijada por personas del entorno: “Le robaron hasta las medias. Se quedaban con la comida, la ropa, la plata que cobraba, todo. Pero él quería quedarse ahí, era su lugar”.

“Mal tipo no era”, insistió en varios pasajes. Y aseguró que, pese a sus problemas, nunca fue violento ni conflictivo: “Nunca tocó ni un pelo a nadie, ni una piedra que no fuese de él. No voy a decir que era un santo, porque nadie lo es, pero no se merecía morir así”.

La familiar pidió que el acusado sea condenado con la pena máxima: “Queremos justicia, porque no merecía que lo mataran. Ojalá ese asesino se pudra en la cárcel”.

El crimen ocurrió el pasado martes en el Lote Hogar 12 de Pocito. Según la investigación, la víctima fue golpeada hasta morir por un joven que practica artes marciales, quien luego fue imputado y enviado al Penal. El caso es investigado por la UFI Delitos Especiales.