Un violento asalto en banda tuvo como víctima a un chofer de Uber que fue emboscado en el interior del barrio Teresa de Calcuta, en Pocito. Ocho jóvenes lo atacaron en plena madrugada, le sustrajeron las llaves del vehículo y el celular, y provocaron daños en el auto. Por el robo piraña, uno de los implicados, Gonzalo Agustín Ruiz, fue condenado a 3 años de prisión condicional y un menor fue detenido.
La causa fue investigada por el fiscal Fernando Bonomo. El delito atribuido fue robo doblemente agravado por ser cometido en poblado y en banda. El proceso se resolvió mediante juicio abreviado, acordándose la pena de tres años de prisión condicional, sujeta al cumplimiento de reglas de conducta.

El joven Ruiz recibió una condena a pesar de no tener antecedentes penales. Esto se debe a que hay una política criminal en Flagrancia de que no se tenga contemplación con este tipo de delitos, el de robo piraña.
La emboscada
De acuerdo a la denuncia del damnificado, el hecho ocurrió alrededor de las 0.40 del sábado 7 de febrero de 2026. El conductor recibió a través de la aplicación un pedido de viaje desde la intersección de General Acha y Progreso. Tres menores de edad abordaron el vehículo y solicitaron ser trasladadas hasta el cruce de Frías y San Martín, en el interior del barrio Teresa de Calcuta.
Al llegar al destino, las jóvenes descendieron del auto y manifestaron que buscarían al padre de una de ellas para abonar el viaje. Fue en ese momento cuando aparecieron ocho individuos, de entre 16 y 20 años, quienes comenzaron a golpear el rodado.

Según consta en el expediente, uno de los agresores —identificado luego por su vestimenta como el mayor de edad detenido— se colocó en la ventanilla del conductor, que estaba abierta, la abrió completamente y le sustrajo las llaves del vehículo y el teléfono celular. Luego, todos se dieron a la fuga.
Antes de que le arrebataran el celular, el chofer alcanzó a llamar al 911. A pocas cuadras se encontraba un móvil policial de la Subcomisaría Buenaventura Luna, que acudió de inmediato al lugar.

Con la descripción aportada por la víctima y vecinos, los efectivos iniciaron un operativo y aprehendieron primero a un menor de edad y, apenas dos minutos después, al mayor de apellido Ruiz ahora condenado. En medio del procedimiento se desató una batalla campal entre habitantes del barrio y la Policía, lo que obligó a reforzar la presencia de móviles y motos para custodiar el vehículo del Uber.
El auto sufrió múltiples daños, tanto por los golpes de los atacantes como por pedradas. Además, no pudo ser retirado en un primer momento porque los delincuentes se habían llevado las llaves, por lo que debió intervenir una grúa policial.
En la requisa de urgencia practicada a los detenidos no se encontraron los elementos sustraídos. El fiscal de turno dispuso que se tratara como un hecho de flagrancia, iniciándose el procedimiento correspondiente.
Finalmente, el mayor de edad imputado admitió su responsabilidad en un juicio abreviado y recibió una condena de cumplimiento condicional, mientras que la situación del menor continúa su trámite en el fuero correspondiente.

