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JUDICIALES

Prisión preventiva para un barra de San Martín: le suman 30 días más y sigue sin aceptar juicio abreviado

Franco Maurín Vargas, involucrado en la violenta interna de la hinchada verdinegra, continúa detenido bajo prisión domiciliaria. Rechazó un acuerdo abreviado para tratar de evitar la cárcel.

21 de abril de 2026 - 18:13

La situación judicial de Franco Maurín Vargas se complicó aún más este martes, luego de que la Justicia resolviera extenderle la prisión preventiva por 30 días adicionales en el marco de la causa que investiga los enfrentamientos entre facciones de la hinchada de San Martín.

Maurín Vargas está señalado como uno de los protagonistas de la interna entre “La Banda del Pueblo Viejo” y “La Nueva Generación”, dos grupos enfrentados dentro de la hinchada verdinegra. En octubre de 2025, durante la audiencia de formalización, fue acusado de agredir violentamente a un hombre, por lo que se le imputaron los delitos de amenazas simples y daños.

Desde entonces, permanece detenido mientras avanza la Investigación Penal Preparatoria. Si bien varios implicados en la causa optaron por acuerdos de juicio abreviado, Maurín Vargas mantiene su postura de no aceptarlo, en un intento de evitar una eventual condena de cumplimiento efectivo en prisión.

Con la extensión de la preventiva, su situación procesal se agrava y seguirá bajo arresto domiciliario al menos por un mes más, mientras la Justicia continúa reuniendo pruebas en una causa que expone la violencia interna en el entorno del club sanjuanino.

La otra causa

Durante una audiencia de revisión de medidas cautelares, ocurrida en enero pasado, el imputado sumó además una nueva acusación: daño y alteración del sistema de control electrónico, tras haber roto la tobillera que debía portar mientras cumplía arresto domiciliario. El hecho ocurrió el 29 de diciembre y fue incorporado formalmente a la causa.

El fiscal Alejandro Mattar explicó que la rotura del dispositivo se dio en un contexto personal crítico. Según detalló, la pareja de Maurín Vargas —quien cursaba un embarazo de riesgo— sufrió una descompensación y no había nadie disponible para trasladarla a un centro de salud. Ante esa situación, el acusado decidió romper la tobillera para asistirla.

A pesar de la nueva imputación, el juez Mariano Carrera resolvió que el barrabrava continúe bajo prisión domiciliaria y rechazó el pedido del Ministerio Público Fiscal de trasladarlo al penal de Chimbas. El magistrado consideró que no existió intención de fuga en el accionar del imputado.

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