Un niño con Trastorno del Espectro Autista (TEA) murió ahogado en la pileta de una casaquinta en el partido bonaerense de Pilar.
Los testigos contaron a la policía que el chico estaba al cuidado de una nena, también menor. Su mamá, una mujer de 34 años, se dio cuenta de que la chica había vuelto sin su hermanito y comenzó a buscarlo desesperada.
Después de recorrer distintos sectores de la propiedad, la familia encontró lo peor: el nene estaba sumergido en el fondo de la pileta, que tenía una profundidad de aproximadamente 1,80 metros.
Cuando la familia se percató de la situación, rápidamente llamaron a los servicios de emergencia e intentaron asistirlo. Una ambulancia del SAME llegó al lugar, pero los profesionales constataron que el menor ya no tenía signos vitales. A pesar de la rápida intervención, nada pudieron hacer para salvarlo.
Los testigos contaron a medios locales que, tras el hallazgo, la mamá del nene le gritaba a su otra hija “la culpa es tuya” y la insultaba por haber perdido de vista al nene. También aseguraron que los padres estaban alcoholizados. Todo es materia de investigación.
“Yo estuve ahí. El nene era autista y tenía una traqueotomía. Era un grupo grande de familiares que se la pasaron tomando desde que llegaron, qué clase de gente deja a un nene con patologías solo, a la buena de Dios. Ese pobre angelito no tiene la culpa”, expresó un testigo en redes.
Tras el hecho, personal policial se presentó en la quinta para preservar el lugar y realizar las actuaciones correspondientes.
La causa quedó caratulada como “averiguación de causales de muerte” y está en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N°1 de Pilar, a cargo del fiscal Raúl Casal.
En el procedimiento intervino personal de la Comisaría Pilar 1° y la Fiscalía de Menores e Incapaces de Pilar, que tomó participación por la edad de la víctima.

