Los diputados designaron ayer por unanimidad a Guillermo De Sanctis como nuevo fiscal de Estado. Reemplazará a Mario Díaz, quien renunció en febrero al cargo en medio del escándalo por los juicios de expropiaciones. El flamante funcionario, que venía actuando como fiscal de Estado Adjunto, era hasta hace poco un asesor clave en el equipo giojista y anteriormente ocupó el cargo de viceministro de Justicia de la Nación. Ayer evitó hacer alusiones puntuales por el caso expropiaciones, pero aseguró que están mirando a todos los actores del circuito judicial.

– ¿Es el mejor momento para llegar a este cargo?

– No, no. Son momentos de convulsión, porque el clima que precedió mi llegada a Fiscalía de Estado, sea como Adjunto o ahora como Fiscal de Estado de la provincia, no ha sido el mejor. Por todos los hechos de dominio público. Nos desayunamos un día, el gobernador se enteró que habían algunas cosas y me pidió que viniera a colaborar con el fiscal de Estado Díaz y juntos llevar adelante algo que sonaba mal, que olía mal, como el tema de las expropiaciones.

– ¿Asume en un organismo desacreditado?

– Es probable, no sé. Los mismos abogados me lo han hecho saber, los más jóvenes y los más experimentados especialmente, de que en un punto les había dado vergüenza decir que trabajaban en Fiscalía de Estado. En el diálogo franco y correcto que tuvimos quedamos en que la única manera de revertir esto es hacerlo con el propio cuerpo de abogados de la Fiscalía de Estado. Desarticulando la industria del juicio…

– ¿Afuera o adentro de la Fiscalía?

– Afuera. A priori, adentro, no hay ninguna industria del juicio. Con el cuerpo de abogados de la Fiscalía, especialmente lo más experimentados, que son muy buenos abogados y honestos, estoy seguro de que vamos a desarticular la industria del juicio en distintos nichos. Afuera hay abogados que van domicilio por domicilio a decirle al vecino mire, usted puede hacerle juicio al Estado porque a su papá o a su abuelo le expropiaron tantos metros de vereda para poner en línea la ciudad después del terremoto. Ese es un nicho y hay otros.

– ¿Y cómo lo van a hacer?

– Usando las defensas más adecuadas que hay para oponer, que las hay. ¿Y cómo se logra eso? Aunando criterios, estrechando filas, que las áreas de Fiscalía actúen con homogeneidad, unificando medidas defensivas, conduciendo, convocando al Consejo Asesor. Hace mucho años que no se convoca y yo lo voy a convocar. Ese debe ser el gabinete de estudio que coadyuve con el fiscal de Estado a cumplir el mandato de defender el patrimonio de la provincia.

¿Antes no había defensas efectivas?

– No quiero hablar de antes, quiero mirar para adelante.

– Se perdieron juicios que estaban ganados y se pagaron millones en honorarios…

– Yo voy a poner especial atención en reorganizar la Fiscalía, para evitar que eso se repita. Por ejemplo, la Fiscalía carece de informatización. Está informatizada el área de Ejecuciones porque llevó un lluvia de certificados para ejecutar, pero el resto no.

– ¿Por eso no se sabía del estado de algunas causas?

– Lo que digo es que se hace más difícil. Cualquier estudio jurídico está informatizado, cualquier abogado entra a su sistema y sabe el estado de cada causa por muchas que lleve. Con un sistema de informatización vamos a mejorar el seguimiento de las causas y nos permitiría tener un banco de datos y hacer una proyección de cuánta plata más o menos está en danza en juicios.

– ¿Es razonable que la Fiscalía no sepa cuántos juicios tiene y por cuánto?

– No, no es razonable. Hace muchos años que que en la provincia no se sabe cuántos procesos hay y no se puede hacer con eso una proyección anual de proceso de máximo riesgo, de mediano riesgo y de mínimo riesgo.

– ¿Y cuándo se va a conocer a ciencia cierta?

– Yo creo que en el presente año lo vamos a poder saber. Estamos trabajando para tener nuestro propio banco de datos, conectado también el Poder Judicial. Hemos tenido reuniones con los informáticos del Poder Judicial y estamos avanzando hacia la informatización de la Fiscalía de Estado.

– ¿Hay más por investigar dentro de la Fiscalía por el escándalo de las expropiaciones?

– No lo sé, de la mano de la investigación penal pueden surgir elementos nuevos, nuevos personajes, nuevos actores, nuevas cosas, por ahora eso no ocurre. Esta Fiscalía ya fue investigada, fue el sumario que terminó con la cesantía de un abogado por negligencia. El tema se está llevando hora en el fuero que corresponde y la Fiscalía interviene como parte querellante. Dicho esto, la vida continúa y la Fiscalía debe seguir siendo conducida, ocupándose también de los juicios de expropiaciones que hay y del gran universo de juicios que hay.

– ¿Qué otras medidas va a pedir la Fiscalía como querellante?

– Lo vamos a ir viendo en el devenir de la causa.

– ¿Está seguro de que actúa una organización para sacarle plata de más al Estado con las expropiaciones?

– Yo lo vengo sospechando. El gobernador, el que habla y muchos abogados del foro local también. Hay elementos para pensar que estas cosas no son producto de un solo estudio jurídico en soledad, todos estos millones de pesos que se han pagado y que hay por pagar requieren de un aceitado mecanismo y el concurso de más de una persona.

– ¿Y quiénes son los actores?

– Eso es lo que se está investigando.

– ¿Que implica llegar hasta el hueso como dice el gobernador?

– Llegar a la verdad, a la máxima verdad posible..

– ¿Incluso un Jury de Enjuiciamiento?

– No voy a contestar sobre los jueces, no corresponde. No cabe que yo haga imputaciones en el aire y en abstracto sobre magistrados.

– ¿En esta investigación se está mirando a todos los actores judiciales?

– Sí, se está mirando a todos. Y prejudicial también, el que tenía que tasar, a todos.

– Se sabe de sus ganas de llegar a la Corte de Justicia, ¿en qué queda ahora esa aspiración?

– Puede ser una aspiración de todo abogado maduro con trayectoria. En el medio aparecen circunstancias, con los cual hoy estoy viviendo el presente, hoy soy fiscal de Estado de la provincia.

– ¿Desiste de esa aspiración?

– Sí, hoy desisto. Hoy la idea de la Corte no existe, no corresponde. Existe la responsabilidad de conducir la Fiscalía de Estado, porque es algo que me apasiona, me apasiona defender el patrimonio de la provincia.

– ¿Le va a pedir a Gioja por el fiscal Adjunto?

– No, al fiscal Adjunto lo nombra el gobernador con acuerdo de la Cámara. Lo conversaremos, pero en su momento. Tampoco se trata de poner el nombre delante de todo, hay que tener un proyecto. Hay que definir un esquema de trabajo, cómo vamos a romper con la tradición que indica que entre fiscal de Estado y fiscal Adjunto ha habido desajustes y llevarse muy mal.