-¿Qué le pasa por la cabeza todos los días cuando va por Libertador y pasa por Meglioli hacia el Oeste?
-Me acuerdo de Edgardo Güerci (titular de Vialidad) y de Adrián Cuevas (OSSE) que ambos son amigos (se ríe). No hay duda que esto es un dolor de hígado para los que transitamos por ahí. Pero no hay duda que ya esto se va a estar terminando en muy poquito más y es una obra no sólo extraordinaria para el departamento sino también para la provincia.
-¿Y los caños?
-Los caños bien, porque se ha hecho un reordenamiento de eso.
-Los caños tuvieron problemas y ya es inadmisible…
-La verdad que uno tenía en esto una enorme expectativa y alegría porque es una obra de alta jerarquía y necesidad pero se dio esto que espero que técnicamente esté solucionado.
-Esa obra no tiene mucho que ver con el municipio pero el fastidio de la gente impactó sobre su imagen
-Es posible, porque hay muchos vecinos que no tienen claro quién tiene la responsabilidad de la obra, nosotros tenemos la responsabilidad del alumbrado y lo hemos cumplido.
-¿Usted quiere ser reelecto?
-Sí. Porque uno ve que está aceitada la relación con el vecindario, hay una aceptación de la gestión, nosotros estamos conformes con lo que se está haciendo, sabiendo que faltan muchas cosas por hacer.
-Le tocó un municipio políticamente difícil porque hay muchos dirigentes importantes en Rivadavia…
-Sí, pero como son amigos, aportan cosas para que la gestión sea cada vez mejor.
-Son amigos suyos Ruperto Godoy, Ana María López, Pepe Soria, Coco Abelín…
-Sí, dialogamos permanentemente y hay una buena relación. Esto se manifiesta porque todos ellos tienen concejales y el Concejo Deliberante de Rivadavia no es noticia justamente por confrontaciones, creo que hay armonía y eso beneficia al vecino de Rivadavia.
-¿Le gustó cómo salió la reforma electoral?
-Sí (se ríe). Nosotros somos parte de un proyecto político. Creo que la reforma con el tiempo la iremos mejorando para que la política no sea una cuestión de roscas y que la gente participe.

