El rostro y los gestos lo pusieron en evidencia el martes, aquí en San Juan, como un hombre que le anda poniendo el pecho a un destino político esquivo y chivo. Pero Ricardo Alfonsín golpeó en el centro del avispero político local, enardeciendo el enjambre y apuntando más adentro, al meollo institucional que vive el país. Porque no fue sólo resignación, ni especulación electoral de tiro corto: "Los que no me votaron y no me van a votar, que corten la boleta y acompañen a los candidatos locales del Frente Todos por San Juan", dijo sin bajar los ojos. Y con todo lo que eso significa en el San Juan de hoy, no fue lo más contundente que dijo "El Hijo", claramente remero de aguas densas con una UCR que no ha conseguido evitar la diáspora.

Fue más contundente cuando explicó las razones por las cuales propuso que los sanjuaninos que votarán a Cristina, corten boleta y voten también por Rodolfo Colombo. "El país está frente a un Gobierno que avanza sobre las instituciones y la democracia necesita que haya equilibrio en el Congreso y en las Legislaturas", advirtió. Equilibrio, repitió, varias veces. Por eso pidió votos para que en Diputados, la mayoría oficialista tenga que sortear contrapoder y la oposición tenga capacidad y fuerza para el debate y la discusión, como carril inverso al absolutismo, ya venga este de la herencia partidaria o familiar, reiteraría aparte, tal cual lo hizo también en Mendoza días antes, cuando también propició corte de boleta que lo excluya a él "pero que refuerce las instituciones de la República".

Y no es poco, claro, en un San Juan donde se encadena la sucesión en el Gobierno, se reforma la Constitución provincial para reacomodar las cargas del oficialismo familiar y se trama la política municipal para consolidar la centralización del poder político. "Cualquier éxito económico no debe apañar absolutismos que terminan erosionando las instituciones, el ejercicio real de la democracia, el federalismo que es fundante de la Nación y el uso y abuso de los recursos con criterio discrecional", nos había dicho Alfonsín semanas antes, en el Sheraton del centro mendocino. Fue cuando vino y admitió que la UCR mendocina no podía esgrimirlo a él como candidato a Presidente con alguna posibilidad de cortar el "arrastre" de Cristina a favor de Paco Pérez, un ministro del pálido Celso Jaque.

Pero, si en algún lugar repiquetean fuerte aquellas expresiones institucionales de Alfonsín, es en el San Juan de Los Gioja, donde todo parece indicar que el poder popular de El Flaco y el contundente arrastre de La Señora de Olivos, van a ampliar en el futuro las diferencias de bancas y cargos a una contundencia terminante en las decisiones públicas a favor del PJ.

En Mendoza, más parejo

En Mendoza -donde la cosa asoma más pareja con miras a la Gobernación del Barrio Cívico- todos se disputan los favores del Tsunami Cristina y el mensaje del Nuevo Discurso para el 23, ya sea vía arrastre o vía corte de boleta. La UCR reniega de Alfonsín como en una sátira macabra y piden corte porque "ahora elija gobernador" (al Hijo no lo ponen ni en los afiches oficiales rojo y blancos de la UCR).

Al descarado clamor del "corte" -en el que también insisten los "gansos" del PD, que van con las viviendas baratas de Rodríguez Saá en la boleta- se agrega una parodia lastimosa, en la que Paco Pérez -ministro de Obras Públicas de los 4 años de la Gestión Jaque- reniega del Gobernador antes del gallo de cada atardecer, ha hecho rancho aparte y jura por todos los santos que "jamás incluiría a Jaque en mi gabinete".

Hay un detalle incomprensible: lo que más le achacan a Jaque es su pobrísima política de viviendas y obra pública, justo el área que manejaba el candidato Paco Pérez como ministro (fue impuesto por la Liga de Intendentes y los PJ-Azules que lidera Juan Carlos Mazzón). Celso Jaque -que entró en estos últimos días en una vorágine de inauguraciones- contestó ayer que "es mucho mejor cortar cintas que boletas".

Los sondeos -relativos, claro- insisten en que la UCR va al frente en el conteo para Gobernador (Roberto Iglesias, el ex gobernador radical), pero sólo si se excluye del chequeo el escalón presidencial. Si se suma a Cristina, la cuestión se revierte: Pérez-PJ encabezaría el pelotón rumbo al Barrio Cívico. Los "gansos" lejos, pero raspándole votos a la UCR. ¿En lo nacional? Sin sorpresas, con Cristina por encima del 50 % y en el rubro del 15-20 % Rodríguez Saá anteponiéndose a Binner y Alfonsín, que ya perdieron el lote de los punteros.

Justicia tardía

La conmoción de la semana, no obstante, estuvo aquí focalizada en la tardía y dudosa Justicia Federal de los años de plomo. Fue cuando -después de más de 30 años- los Tribunales Federales condenaron a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad (asesinatos, desapariciones, torturas, extorsiones) a 4 policías y 2 oficiales del Ejército (uno absuelto y el otro a 12 años). Fue la segunda conmoción de la memoria: el año pasado se había realizado el primer juicio en San Rafael. Hay más de 30 en curso, ahora. Y no fue sólo eso: a esta síntesis trágica cabe agregar que en Mendoza ya fueron separados de sus cargos ministeriales en las cámaras federales los jueces Luis Francisco Miret (destituido por el Consejo de la Magistratura y con haberes suspendidos) y el fugado ex hombre fuerte de la justicia federal de la región, Otilio Roque Romano (marginado por el Consejo, hoy presuntamente en Chile, donde pidió asilo político y entre rumores de que habría logrado finalmente escapar a Europa). Ambos, fueron imputados por negación de Justicia en delitos de aquellos años. Ese mismo martes Carabineros y la Justicia chilena puso en manos de la Justicia Argentina en la frontera de Caracoles-Punta de Vacas al coronel del ejército argentino, Guillermo Duret, de 56 años, juzgado y finalmente condenado a 15 de prisión por la desaparición de un joven militante peronista en 1976.

Algunas memorias activas aún, acallaron por algunas horas el tráfago electoral, con el sólo recuerdo del horror y de la Justicia tardía.