El Concejo Deliberante de la Capital aprobó ayer la ordenanza que regula la actividad de los vendedores ambulantes en la ciudad. Prohíbe los puestos fijos, es decir que la gente deberá estar circulando, establece un registro de quienes se dediquen a la actividad y les cobrarán una tasa por la actividad comercial. Pero sobre todo, fija una nueva área hacia la que apuntarán los controles: la zona del Parque de Mayo y la plaza España.
Es porque estos dos últimos lugares se han convertido, sobre todo los fines de semana, en una verdadera feria persa donde proliferan los vendedores que comercializan desde ropa interior hasta CD o DVD apócrifos.
Sobre este último sector, el secretario de Gobierno de la comuna, Ricardo Pintos, reconoció que no les serán fáciles los controles. "Será una tarea dura, incluso el choque podría ser peor a lo que ocurrió en el microcentro", dijo el funcionario.
La Intendencia realizó hace algunos meses una ofensiva contra la venta ambulante en el Parque de Mayo, logrando que gran parte desistiera de apostarse en ese lugar, pero se los autorizó a permanecer en la plaza España, donde ahora están todos amontonados.
Una cuestión incorporada a último momento, que fue acordada con los propios vendedores, es que sólo podrá haber 6 personas por cuadra, siempre en movimiento, y deberán mantenerse en ese sector, sin posibilidades de ampliar al territorio de venta, según dijo Pintos.
La idea en la comuna es poner en marcha la nueva legislación en unos 30 días, porque primero la debe promulgar el intendente Marcelo Lima y después vendrá la reglamentación.
La actual administración municipal apuró una nueva legislación para poner freno a la venta ilegal de mercaderías, sobre todo en el microcentro sanjuanino, ante la queja de los comerciantes, quienes hasta amenazaron con no pagar los tributos municipales si no se les ponía un tope a los ambulantes.
Los vendedores, con la proliferación de mantas en la veredas de la peatonal, estaban afectando desde hace tiempo las ventas de los comerciantes con locales establecidos, quienes ya le habían expresado al intendente Lima que mientras ellos pagaban impuestos todo el año, debían tolerar la competencia desleal de los ambulantes.
La nueva legislación modifica una ordenanza ya existente, que data del año 1992, que impedía cualquier venta ambulante dentro de las cuatro avenidas. Ahora, la regulación de la actividad rige para toda la ciudad e incluso ayer se incluyó una cláusula expresa que prohíbe en particular la venta ambulante en la peatonal Sarmiento, la del microcentro, y en la Maestro de América, ubicada frente a la Casa de Sarmiento. Y también en el Parque de Mayo y la plaza España.
La ordenanza aprobada ayer por unanimidad de los concejales, a excepción de Alejandro Bravo (Partido Bloquista) e Iris Romera (Frente para la Victoria), por encontrarse fuera de la provincia, establece que se confeccionará un padrón de vendedores, los cuales también tendrán que inscribirse en la AFIP y tributar en el municipio.
Para que tributen y paguen un canon en la municipalidad, la intención es modificar la ordenanza tributaria, y establecer un monto en concepto de tasa de comercio municipal accesible a los ambulantes
También, cada vendedor deberá pasar por la AFIP para inscribirse en la categoría de Monotributo Social, que les permitirá pagar un valor diferencial y además poder acceder a una obra social.
Otros puntos de la ordenanza establecen que cada vendedor tendrá un carnet, que será intransferible, con vigencia por un año y que puede ser renovado en la comuna. "Es para evitar algunas situaciones que se dan en la actualidad donde hay a veces varios integrantes de una misma familia vendiendo. Ahora será uno solo y deberá tener más de 18 años de edad", explicó Pintos.
Además, cada vendedor que quiera inscribirse no deberá tener ninguna causa penal pendiente y no podrá estar a menos de 50 metros de un comercio que venda la misma mercadería. Si el inspector lo requiere, el vendedor deberá justificar el origen de los productos que comercializa.
Por el momento, en el municipio capitalino no tienen previsto ampliar el cuerpo de inspectores municipales. "Tenemos 23 inspectores y creemos que por ahora es suficiente", dijo el secretario de Gobierno.
El vendedor que no cumpla con la ordenanza y sea sorprendido por los inspectores sufrirá el decomiso de la mercadería y, si se resiste, estará sujeto a lo que establece la legislación vigente. Tampoco podrán tener permisos para vender en la vía pública quienes posean comercios o industrias establecidas.

