El ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, habló sobre su relación con la ex presidente, Cristina Kirchner, luego de haber sido el único funcionario en continuar en su cargo tras el cambio de gobierno en diciembre de 2015. A partir de ese momento, según dijo, la relación comenzó a deteriorarse.

 

"Es curioso porque yo en general con mis ex me llevo bien, excepto con la ex presidenta", afirmó el ministro. La distancia que lo divide con el kirchnerismo es cada vez mayor. Así lo dejan a la luz sus explicaciones sobre la relación que mantiene con la ex mandataria. "Tiene información sesgada de cierto grupo que no tiene interés de que me vaya bien", expresó.

 

 

 

En una entrevista que le concedió al programa "Plato Fuerte", de María Laura Santillán, en Radio Nacional, Barañao explicó que Cristina Kirchner "avaló explícitamente mi continuidad" y que le dijo que era su responsabilidad "defender lo que habíamos hecho".


"Ella cree que no estamos cumpliendo o que hemos desvirtuado algunos de los objetivos que se llevaron adelante en la gestión anterior, cosa que yo sostengo que no es cierto", indicó el funcionario macrista, en relación a uno de los temas que lo alejaron de la ex jefa de Estado.

 

Consultado sobre la fuga de profesionales a otros países, Barañao sostuvo que "la tasa de desempleo entre doctores es menor a 1%, todo doctor consigue trabajo. No es que van a manejar un taxi. Todo investigador que se presenta al Conicet desde afuera, con los antecedentes adecuados, entra". "Setenta están volviendo en la última convocatoria a trabajar en el país. Lejos de una fuga de cerebros, ese riesgo no existe", aseguró.

 


"Lo que sí queremos es retomar una tradición que había en el CONICET que era que antes de ingresar a la carrera uno tenía una visión del mundo, toda mi generación pasamos 3 o 4 años en el exterior antes y traíamos nueva tecnología, y eso es algo que no está pasando", afirmó.

 

Por otra parte, se refirió a la importancia de la ciencia en un país. "Un país como Argentina, con las necesidades de desarrollo que tiene, no puede prescindir del potencial que la ciencia da, y que es la base de la supremacía que tienen los países donde la gente vive mejor. No podemos hacer ciencia por la ciencia misma", indicó.

 

Durante otro trayecto de la entrevista, el ministro advirtió que las protestas por el presupuesto en el área científica no son nuevas. En ese sentido, dijo que "antes había protestas pero las hacían en mi oficina, porque había un sector más activo en defensa de la ciencia tenía afinidad con el Gobierno de ese entonces".

 

"Los científicos se quejaban de que los sueldos eran insuficientes, pero me lo hacían en persona. Ahora cualquier motivo de queja se exterioriza, o sea que en vez de hacerlo en mi oficina, lo hacen en la explanada, porque además de un reclamo gremial hay una discrepancia con el gobierno actual", admitió.