Mar del Plata, 18 de abril.- La Convención Nacional de la UCR
cumplió hoy con el importante objetivo de reunir a los aliados
del frente opositor que conforman con la Coalición Cívica y el
Socialismo, a casi dos meses de las elecciones de junio.

Primero fue una conferencia de prensa en un hotel de la
peatonal San Martín en donde Gerardo Morales, Rubén Giustiniani y Carrió cruzaron elogios con el mar y la playa como testigos de fondo y se mostraron distendidos frente a la dura campaña que espera hasta el 28 de junio próximo.

Luego, llegó el momento de asistir al Club Quilmes, donde
desde ayer tiene lugar el cónclave radical y Carrió tuvo oportunidad de reunirse con los correligionarios que siguieron de cerca su carrera política hasta que se alejó para fundar el ARI, en plena crisis partidaria.

La cita fue cerrada con una foto en el escenario de los tres
líderes partidarios, Ricardo Alfonsín –devenido protagonista tras
la muerte de su padre- y del hijo del ex presidente Arturo Illia,
Leandro, que incluso viajó hacia Mar del Plata en el mismo vehículo que Carrió.

La próxima instancia será un acto en el Gran Rex –el mismo
lugar donde lanzó su candidatura presidencial Roberto Lavagna- donde coincidirán los radicales, socialistas y referentes de la
Coalición Cívica para presentar a los candidatos de los distintos
distritos y lanzar formalmente la campaña hacia junio.

A 20 días de la fecha límite para la inscripción de las
boletas, la candidatura de Carrió en Capital siguió estando en el eje del debate de los radicales y sus aliados, que aseguran en voz baja que la chaqueña finalmente encabezaría la lista, relegando así al economista Alfonso Prat Gay que no logra repuntar en las encuestas de opinión.

La propia Carrió dejó entreabierta una puerta a una última
negociación al señalar que “vamos a hacer lo que mejor le convenga” al frente opositor que integra y “vamos a decidirlo en lo colectivo”.

El próximo lunes se ubica como una día clave para las
decisiones, ya que el radicalismo debe anotar los candidatos para la interna partidaria y para ello quiere saber cómo será la distribución de los lugares con la Coalición Cívica.

“Estas serán dos semanas de tensión, donde se mostrarán la
peor de las miserias humanas, aún de las mejores personas”, vaticinó Carrió, adelantándose a la serie de reuniones que tendrán lugar hasta el 9 de mayo.

La cuestión por las postulaciones de 2011 también empieza a
inquietar a los distintos integrantes del espacio, ya que tienen a
tres personalidades como Julio Cobos, Hermes Binner y Carrió como eventuales figuras para liderar el proyecto.

La líder de la CC buscó cortar con las especulaciones que ya
la ubican disputando internamente el ansiado lugar para dentro de
dos años y les aclaró a los presentes que puede “quedar en el
camino” si es que las cirscuntancias se lo demandan, porque “serán las fuerzas las que elijan los candidatos”.

Por su parte, Giustiniani destacó la importancia de consolidar
el espacio opositor “ante el agotamiento del proyecto
kirchnerista”, ejemplificado por el “papelón que hizo el miércoles en el Congreso al no aprobar la ley de emergencia sanitaria por el dengue”, entre otros motivos que mencionó.

“Aquí está expresada una nueva alternativa. El país necesita
respuestas hoy”, dijo el socialista que buscará renovar su banca
como senador, y mostró su “compromiso parlamentario de reunirnos todos los miércoles para buscar soluciones en el Congreso”.

Giustiniani se ocupó además de disipar las sospechas sobre
roces internos entre Carrió y Hermes Binner, y aclaró que el
gobernador de Santa Fe no pudo asistir a la Convención por cuestiones de agenda, pese a que había sido invitado con anticipación.

Con una lectura similar al socialista, Morales agregó que es
un “espacio que pretende reconstruir una alternativa y garantizar
una nueva gobernabilidad”, afirmación que recibió el consenso de
sus aliados, quienes prometieron compartir distintas actividades de campaña para hacer frente al kirchnerismo.