Buenos Aires, 30 de septiembre,- La líder de la Coalición Cívica,
Elisa Carrió, se reencontró hoy con su aliado en las últimas
elecciones, el presidente de la UCR, Gerardo Morales, para volver a encaminar el Acuerdo Cívico y Social luego de los roces internos que pusieron en riesgo su continuidad.

Ambos dirigentes compartieron un desayuno en el departamento
que posee la diputada electa en Barrio Norte y allí acordaron
"fortalecer el Acuerdo Cívico y Social en el Parlamento" y coordinar una estrategia común en proyectos que se presentarán después del 10 de diciembre.

El ACyS comenzó a mostrar un complicado panorama después del 28 de junio a raíz de sucesivos cruces por temas como la ley de Radiodifusión, la postura del espacio frente a la convocatoria al diálogo del Gobierno nacional o las candidaturas presidenciales para 2011.

Ahora, la intención es recomponer la situación para "no
quebrar el compromiso que se contrajo con los votantes" en los últimos comicios, relató Morales en diálogo con un grupo de medios, y por ello recalcó que pondrán sus esfuerzos en reflotar
el frente opositor.

Para cumplir con este objetivo, comenzó a organizarse un
seminario conjunto sobre pobreza para la primera quincena de noviembre, donde se presentarán las propuestas de políticas sociales de los integrantes de esta alianza, y también habrá un evento con los fiscales que se desempeñaron en los comicios.

En el marco del Acuerdo Cívico, Morales comenzó a comportarse como una suerte de mediador entre Carrió y los socialistas, ya que también mantiene conversaciones del mismo tono con el senador Rubén Giustiniani, pese a que Lilita rechazó la postura de ese partido a favor de la ley de medios.

Pero también se encuentra en medio de la disputa entre Carrió
y el vicepresidente Julio Cobos, dos posibles presidenciables que
no se muestran muy dispuestos a confluir en el mismo proyecto para entro de dos años.

Morales aún no tiene una respuesta para estos dilemas y, en
ese sentido, reiteró que se postergará el debate por las
postulaciones para dedicarse de lleno al Congreso, donde tendrán mayor representación con el recambio de diciembre.

Desde la Coalición Cívica coinciden con el plan común en el
Congreso pero no quieren dejar de lado su propio crecimiento para
"evitar ser absorbidos", dijeron dirigentes cercanos a Carrió, que
negaron en forma terminante la ruptura del ACyS.

En ese contexto, el próximo viernes Carrió lanzará el nuevo
partido de la Coalición Cívica ARI, que integrará a sus socios más
cercanos pero dejó afuera a referentes como Margarita Stolbizer y Enrique Olivera, que optaron por seguir su propio camino.

La creación de esta fuerza "no esconde una vocación de romper" el Acuerdo Cívico, sino que se trata de un proyecto para "reafirmar la identidad", aclararon en el entorno de Carrió, para no agudizar el conflicto interno.

La reconciliación en el frente opositor también tiene como fin
ganar terreno frente al kirchnerismo, que aprovecha las
divisiones de la oposición en su favor y genera una "falsa discusión ideológica" para alentar "confrontación no solo en el Parlamento sino también en la sociedad", dijeron en la CC.

No obstante, Morales desconfió de las convocatorias que están
surgiendo desde distintas vertientes -que encabezan Eduardo
Duhalde o Julio Cobos- para conformar un gran espacio de oposición que enfrente al oficialismo.

"Pacto de la Moncloa no es pacto de impunidad, tiene que tener
reglas de transparencia en contra de la corrupción", advirtió el
senador jujeño, que aclaró que por ahora no hay más novedades que el vínculo con los cívicos y el socialismo.