La última etapa de la ejecución de las cloacas de calle San Luis, que comprende la intersección de esa vía con avenida Rawson, ya cuenta con una fecha definida. Según anunció Cristian Andino, presidente de OSSE, mañana arrancará el final de las tareas de renovación de cañerías en ese sector y destacó que tienen previsto que culminen en febrero. Esa zona forma parte del colector central, uno de los más importantes de la provincia, que sufrió una serie de colapsos en los puntos más céntricos y que motivó que el Gobierno decidiera renovarlo por completo.
La obra final se centrará en unos 40 metros y la vieja cañería de cemento de 600 mm de diámetro será remplazada por tubos de polietileno de alta densidad (PDA) de 750 mm de diámetro. El trabajo estará a cargo de la empresa Federico Hnos. y será el final de la megaobra de calle San Luis, que en total demandó más de 21 millones de pesos.
Los trabajos empezaron en 2009 y se demoraron más de lo previsto. Durante el lapso en el que se prolongaron las tareas, los vecinos debieron convivir con olores nauseabundos y los comerciantes padecieron la disminución de clientes, debido a que la calzada y la vereda se vieron afectados por la remodelación y obstaculizaron el tránsito vehicular y el recorrido de los peatones.
COLAPSO Y RENOVACIÓN
El colector central es una de las tuberías principales de la provincia, que tiene unos 4.500 metros que se extienden desde la esquina de avenida Ignacio de la Roza y Urquiza, pasa por calle San Luis hasta Santa Lucía (ver infografía). En ese sistema, 85 mil personas descargan líquidos cloacales. A principios de 2009, el colector cedió fundamentalmente en los tramos céntricos. Ante el colapso, el Gobierno tomó la decisión política de renovar totalmente el sistema de descarga y ese mismo año, anunció que las tareas iban a demandar 5 meses de ejecución.
Sin embargo, el plazo se estiró por diferentes dificultades. En noviembre de 2009, el caño de San Luis entre Mendoza y Entre Ríos se obstruyó y comenzó a salir el líquido cloacal a la superficie. Pese a los intentos, los obreros no pudieron destapar la cañería, que colapsó. Entonces, OSSE tuvo que modificar su cronograma de trabajo y adelantar el remplazo en este sector, que originalmente estaba previsto para más adelante. Y en marzo de 2011, sobre San Luis entre General Acha y Tucumán se hundieron paños de hormigón en toda la cuadra y se filtró agua, en lo que aparentemente fue un problema de compactación del terreno.
Por otro lado, en medio de los trabajos de reparación, los ingenieros debieron realizar by pass para desviar los líquidos cloacales hacia caños alternativos para garantizar la circulación del drenaje.
TRABAJO FINAL
Tras los colapsos y los inconvenientes, el nuevo presidente de OSSE se reunió con los propietarios de la empresa Federico Hermanos y acordaron que mañana, tres años más tarde del comienzo de la ejecución, se encarará la última parte.
La obra se dividió en cinco sectores y el punto de San Luis y Rawson quedó reservado para el final debido a que es uno de los tramos más difíciles. Según explicó el titular de OSSE, el trabajo es complejo debido a los desafíos que presenta el terreno: los obreros deberán trabajar a una profundidad de 7 metros para instalar los caños.
Durante las tareas en el colector existe un antecedente sobre el trabajo a baja profundidad. El tramo de San Luis entre Caseros y Güemes estuvo cerrado desde el 15 de mayo de 2009 y fue reabierto en marzo de 2010. En ese sector la obra duró 10 meses, el mayor tiempo en una sola zona de recambio del colector. La causa, dijeron en OSSE, fue que los operarios trabajaron a más de cinco metros de profundidad por la pendiente de la nueva cañería, colocada por debajo del viejo colector.
El tramo que será renovado quedará inhabilitado para los automovilistas por alrededor de 30 días y de no mediar ningún inconveniente, será pavimentado y quedará habilitado definitivamente. La esquina se trata de una zona de un constante tránsito y circulación de vehículos y la calle San Luis es una de las vías más importante para los conductores, ya que es una alternativa para viajar hacia el Oeste con el objetivo de evitar el congestionamiento de avenida Libertador.
Las obras no sólo involucraron la renovación total de los caños cloacales en el colector, sino que también apuntaron al recambio de otros aspectos del sistema. Andino destacó que desde la calle Urquiza, se han reemplazado 41 bocas de registro y 2.700 metros de cañerías de agua.

